Inicio Opinión   COMO NOS VEN ¿Argentina es un caso excepcional?

  COMO NOS VEN ¿Argentina es un caso excepcional?

8 minuto leer
Comentarios desactivados en   COMO NOS VEN ¿Argentina es un caso excepcional?
0

 

El  Financial Times es un diario inglés de influencia internacional en materia económica. En el país se lo conoce en español merced al diario “El cronista comercial”, muy leído por el atento universo de los banqueros, funcionarios y hombres de negocios. En estos días hay una abundancia de análisis de economistas al respecto. Roberto Frenkel, estudioso reconocido internacionalmente y Guillermo Rozenwurcel, economista preciso y severo que persevera en el Club Político.

Tal como dice Warren Buffet, “Nunca se sabe quién nada desnudo hasta que baja la marea”. Para las economías emergentes, la marea financiera se ha retirado debido a la solidez del dólar, impulsada por la peligrosa combinación en EE.UU de enfoque fiscal blando y endurecimiento de la política monetaria.

La pregunta es quién está nadando sin ropa. Argentina, que aún se está recuperando de 12 años de populismo izquierdista de los Kirchner, es hoy el principal ejemplo. ¿Argentina es un caso excepcional  Lamentablemente , es posible que no lo sea.

En una semana, el banco central argentino destinó u$s 5000 millones de sus reservas en moneda extranjera y decretó tras alzas de tasas en un intento por detener el derrumbe del peso. Sin embargo, es probable que la decisión de subir su tasa oficial de 27, 5% al insostenible nivel de 40% intensifique el pánico que siente el mercado, en vez de calmarlo.

La crisis de Argentina no necesariamente se traduce en un desastre para otros mercados. Cuando el país abandonó su paridad cambiaria y defaulteó sus deudas al inicio del milenio, otras monedas del mercado emergente salieron relativamente ilesas. Sin embargo, esta vez los problemas de Argentina no son aislados. No sólo hay ahí una causa global en el fortalecimiento del dólar y el alza de las tasas de interés norteamericanas. También existe una debilidad bastante generalizada.

Turquía es un ejemplo. El país tiene un déficit estructural de cuenta corriente elevado y creciente inflación. Al igual que en Argentina,  los inversores están preocupados por el grado de independencia del banco central, si bien en Buenos Aires es más una cuestión de mensajes contradictorios que de mensajes equivocados. Sin embargo, en Ankara el presidente Recep Tayyip Erdogan ha impartido órdenes directas al banco central.

El Institute for Internacional Finance (IFF), con sede en Washington, sostiene que además de Argentina y Turquía, Ucrania, China y Sudáfrica siempre son relativamente vulnerables a un pronunciado giro en el apetito por el riesgo. Sin embargo, el IFF también se muestra optimista en cuanto a Rusia, República Checa, Colombia, Brasil y Filipinas.

Pero la mayoría de las economías emergentes parecen estar en mucha mejor forma que en fases previas de crisis anteriores: la mayoría ahora tiene tipos de cambios flotantes por ejemplo, inflación relativamente baja, vencimientos de deuda relativamente alejados y sólidos reservas de moneda extranjera. Pero la historia demuestra que la escala de los shocks en el escenario global a menudo importa aún más a los países emergentes. El aumento de los precios del petróleo es uno. Una guerra comercial hecha y derecha entre EE.UU y China también tendrá impacto.

Hasta hace poco, los inversores se mostraban relativamente tranquilos. La posibilidad de guerra en la península coreana, y con Rusia en Medio Oriente había cedido. Además, el nivel de las tasas de interés en dólares se mantenía ultrabajo según los estándares históricos. Como pocos predicen un gran salto de la inflación, no se espera que la Reserva Federal eleve las tasas a niveles cercanos a sus picos históricos. Sin embargo, es probable que haya mayor agitación, incluso sin que surjan grandes shocks nuevos. El dólar podría fortalecerse más, por ejemplo. Las economías  que estén mejor  preparadas para capear las tormentas venideras serán las que tengan los fundamentales correctos, incluyendo posiciones fiscales fuertes y deudas manejables.

Irónicamente, Argentina venía resolviendo viejos desequilibrios con un enfoque que normalmente tranquilizaría a los mercados. Lamentablemente, el gobierno dejó demasiado en manos del banco central. La administración necesita con urgencia controlar la inflación y los desequilibrios fiscales. Las alzas de tasas y intervención del banco central no harán ese trabajo. Prácticamente lo mismo se aplica a muchos otros lugares. Simplemente no es buena idea nadar desnudo.


Link de la Fuente

Cargue Artículos Más Relacionados
Cargue Más Por Mundo Político
Cargue Más En Opinión
Comentarios cerrados

Mira además

Continúa sus actividades en Israel la comitiva encabezada por el Gobernador Zamora

Hoy 15:55 – En la misión de desarrollo productivo con aportes de tecnologías, esta v…