Inicio Internacionales A 20 años de los ataques contra las Torres Gemelas, el trauma y el dolor siguen presentes – Télam

A 20 años de los ataques contra las Torres Gemelas, el trauma y el dolor siguen presentes – Télam

18 minuto leer
Comentarios desactivados en A 20 años de los ataques contra las Torres Gemelas, el trauma y el dolor siguen presentes – Télam
0

Cmo se describe el sonido de un edificio de 110 pisos que desciende directamente sobre uno? Foto: Miguel Rajmil

El devastador atentado contra las Torres Gemelas, el ms grande de los tres del 11-S y el que en cuestin de minutos convirti a una parte de la ciudad de Nueva York en escombros y cenizas y dej un saldo de casi 3.000 vctimas fatales y un cuarto de milln de heridos, an hoy, 20 aos despus, sigue fresco en la memoria y en el trauma de los sobrevivientes y de la sociedad estadounidense.

“Cmo se describe el sonido de un edificio de 110 pisos que desciende directamente sobre uno? Sonaba como lo que era: un maremoto ensordecedor de material de construccin cayendo sobre mi cabeza”, explic Michael Wright algunos aos atrs en una entrevista con el medio Esquire.

A mitad de maana ese martes 11 de septiembre de 2001 el ambiente se espes inmediatamente, el primer estallido fue un abrir y cerrar de ojos y la enorme manta de humo se pudo ver, incluso, desde el espacio.

“Cmo se describe el sonido de un edificio de 110 pisos que desciende directamente sobre uno? Como lo que era:un maremoto ensordecedor de material de construccin cayendo sobre mi cabeza”

Michael Wright


A 20 aos de los ataques contra las Torres Gemelas, el trauma y el dolor siguen presentes

Para Wright, un ejecutivo de cuentas que trabajaba en el piso 81 de la Torre Norte, era “una maana mundana” y se dispona a ver clientes y hacer llamadas de ventas.

Cuando el vuelo 11 de American Airlines se estrell con 92 personas a bordo entre los pisos 93 y 99 de la Torre Norte, Wright estaba haciendo chistes con sus compaeros porque su compaa haba empezado a compartir el piso con el Banco de Amrica. Minutos despus, Wright corra por las escaleras para salvar su vida.

La torre Norte del World Trade Center (WTC), primer blanco de Al Qaeda ese da, se hizo escombros a las 10:28, tras estar en llamas durante poco ms de una hora y 40 minutos.

Wright recin pudo dimensionar la gravedad cuando lleg a planta baja: “Vi cadveres por todas partes, y ninguno estaba intacto. Mientras corra, la gente sala de otra escalera. Me detuve y grit: ‘No mires afuera!’ Las ventanas estaban manchadas de sangre. Alguien haba saltado y cado muy cerca del edificio. Sent como si la cabeza me fuera a estallar”.

Ilustración: Pablo Blasberg

Ilustracin: Pablo Blasberg

David English ahora vive en Mendoza, pero el 11 de septiembre de 2001 sala de su oficina, que estaba al lado del WTC, con un contrato clave para firmar con City Bank. Sin embargo, su destino cambi cuando desde el ascensor de su edificio crey ver cmo una avioneta embesta la Torre Norte.

“Vi papeles cayendo, cenizas, un agujero en la torre y humo, pero en ese momento no era tanto. Me acerqu a un telfono pblico y llam a mi pap para avisarle que estaba bien. A los segundos pas por encima mo un segundo avin y lo vi explotar”, cont a Tlam.

Para English, una de las cosas ms impactantes fue el olor que se impregnaba en cada espacio, como un recordatorio inevitable para quienes estaban en la ciudad.

“Viva del otro lado del ro Hudson y desde mi departamento poda sentir demasiado todo el olor de ese pozo txico, una mezcla entre olor de incendio elctrico y 3.000 personas muertas, espantoso. Mi decisin de mudarme a Argentina fue inmediata. Vivir con la tragedia en la cara era insoportable”, record.

Para entonces, el aire se haba espesado lo suficiente como para dificultar la respiracin de quienes estaban en la torre, y el humo invada cada metro cuadrado del edificio. El pnico no tard en manifestarse en la Torre Sur.

Foto: Miguel Rajmil

Foto: Miguel Rajmil

Hasta no hace mucho, las imgenes ms terribles de ese da seguan asaltando la memoria del chef espaol Javier Ortega.

“Cada vez que cerraba los ojos o intentaba dormir, all estaban, era insoportable. Los tena tan cerca que poda verles hasta el color de las corbatas. Se agarraban a la cornisa y, cuando ya no podan ms, se dejaban caer”, relat.

Petrificados, Ortega y su esposa Dvora se mantuvieron al lado de la ventana de su departamento, ubicado justo frente a las Torres Gemelas, hasta que los sacudi el impacto del segundo avin, esta vez en la Torre Sur.

El olor tambin fue parte de la historia de Ortega.

Aunque su restaurante estaba a unas 10 cuadras del WTC, no se reactiv hasta enero de 2002, cuando los escombros dejaron de humear y comenz a desvanecerse “ese olor que te llegaba hasta la tripa y te quitaba las ganas de comer”, grafic Dvora, citada, en el dcimo aniversario del ataque, por el medio digital El Correo.

La segunda colisin gener mayor desconcierto y un estruendo que se sinti como una estampida tan fuerte en las calles que hizo que quienes caminaban en las inmediaciones del WTC pensaran que podan morir aplastados.

El complejo tena siete edificios, entre ellos, los dos ms altos del mundo: la torre Norte con 411 metros y la Sur con 409; eran conocidas como las Torres Gemelas por su apariencia y entre los dos alojaban 376 empresas.

La Torre Sur fue embestida entre los pisos 77 y 85 por el vuelo 175 de United Airlines, que transportaba 65 personas. El ataque, que ocurri apenas 15 minutos pasadas las 9, fue transmitido en directo a todo el mundo por cmaras de televisin que filmaban el rea.

Al momento del primer estruendo, el agente de bolsa canadiense Ron DiFrancesco, que trabajaba en el piso 84 de la torre Sur, comenz a bajar por las escaleras. No tuvo tiempo para sentir ni pensar.

“Al salir de la sala de operaciones, el segundo avin choc contra nuestra torre. El olor a humo y polvo eran muy fuertes”, detall a Tlam, y record que durante 14 pisos una voz serena lo gui por el camino exacto para mantenerse con vida.

“No logr escapar de la torre. Estaba en el stano del WTC cuando cay. Corr hacia la salida y me noquearon. Los bomberos me rescataron y me llevaron al hospital”, reconstruy Ron DiFrancesco, quien regres a Canad y ahora trabaja en una consultora que promueve organizaciones felices.

“Todos tenemos nuestras luchas, algunas ms difciles que otras. Estoy agradecido de estar vivo y contar mi historia con la esperanza de que ayude a otros”, agreg.

Dos das despus del atentado, el periodista argentino Gabriel Giubellino tom uno de los primeros aviones a Nueva York, ni bien se reanudaron los vuelos y cuando an “las torres seguan liberando energa”, describi a Tlam.

Lo que Giubellino vio ese da fue una “ciudad en carne viva”.

“Lo ms impresionante fue el espritu americano y ese discurso patritico. Haba memoriales, fotos de vctimas con flores y homenajes por todos lados, pero, tambin estaban abiertos los boliches. Primaba la idea de que haba que seguir con el estilo de vida que tenan y que no iban a permitir que limiten su libertad ni consumismo”, agreg.

Los impactos fueron tan poderosos que una nube extensa de humo se pudo ver desde el espacio. Foto: Miguel Rajmil

Los impactos fueron tan poderosos que una nube extensa de humo se pudo ver desde el espacio. Foto: Miguel Rajmil

El astronauta que captur el atentado desde el espacio

El astronauta estadounidense Frank Culbertson estaba en medio de la tercera expedicin humana de la NASA hacia la Estacin Espacial Internacional (EEI) a ms de 300 kilmetros de la tierra, cuando la torre Sur del Word Trade Center (WTC), en el distrito neoyorkino de Manhattan, comenz a derrumbarse el 11 de septiembre de 2001.

Ese da, Culbertson se enter por sus superiores lo que estaba pasando.

“Comenzaron a describirme lo que suceda. Los ataques a las torres, el atentado en avin al Pentgono. Me avisaron que otro avin se estrellaba en Pensilvania. Era una locura”, cont el astronauta en un video difundido por la NASA en el 2013.

Los impactos fueron tan poderosos que una nube extensa de humo se pudo ver desde el espacio, donde estaba Culbertson.


El video de la NASA.

Su primera reaccin fue tomar una cmara y apuntar a travs de la ventana de la EEI. “El clima era bueno y estaba muy claro todo. Vi largas columnas de humo que provenan desde Manhattan; la segunda torre se estaba desmoronando. Supe que ocurra algo verdaderamente malo porque haba una gran nube de escombros que cubra Manhattan”, describi el astronauta.

En ese momento, Culbertson entendi que la historia de Estados Unidos cambiara para siempre.

“Muchas cosas nunca volvern a ser las mismas desde el 11 de septiembre del 2001. No solo para las miles de personas afectadas por este horrendo acto de terrorismo, sino para todos, incluyendo la exploracin espacial”, record, entrevistado por la NASA con motivo de la conmemoracin del dcimo aniversario del 11-S.

“Es horrible ver el (sic) humo que emanaba de las heridas hechas a tu pas desde semejante perspectiva. La dicotoma de estar en una nave espacial dedicada a mejorar la vida en la Tierra y ver cmo esa vida es destruida mediante unos actos terribles y deliberados sacude la psique, no importa quin eres”, reflexion el astronauta.

“Las lgrimas no fluyen igual en el espacio”

Frank Culbertson

Un da despus de los ataques, el 12 de septiembre, el astronauta supo que el piloto del vuelo 77 American Airlines, que haba sido secuestrado y haba impactado en el Pentgono, era su amigo Charles, con quien haba construido una amistad de ms de 15 aos desde que se conocieron en la Academia Naval de Estados Unidos.

Cuando recibi la noticia, solo pudo expresar: “Las lgrimas no fluyen igual en el espacio”.

Tras 129 das en el espacio, Culberston volvi a la Tierra el 17 de diciembre del 2001 y el cambio lo impact: “Lo primero que vi cuando llegamos fue el aumento de la seguridad, era lo que esperbamos, pero la realidad cuando me fui y cuando volv era alarmante, ramos un pas en guerra”.


Link de la Fuente

Cargue Artículos Más Relacionados
Cargue Más Por Administrador
Cargue Más En Internacionales
Comentarios cerrados

Mira además

Con nuevos ministros y políticas de incentivo del empleo, el Gobierno relanzará su gestión – Télam

Asumen Anbal Fernndez, al frente del Ministerio de Seguridad; Julin Domnguez, en Agricultu…