Inicio Opinión América Latina: Fragilidad.

América Latina: Fragilidad.

9 minuto leer
Comentarios desactivados en América Latina: Fragilidad.
0

América Latina, la región más desigual del mundo con múltiples fragilidades y vulnerabilidades, carece de los recursos de los países desarrollados frente a la pandemia,

La desigualdad, demografía, informalidad y pobreza lastiman la reacción de la región ante la crisis sanitaria. La economía se contraerá un 7,2%. Con sistemas de salud desfinanciados y, en algunos casos, al borde del colapso; baja inversión en Ciencia y Tecnología; 104 millones de personas que viven en asentamientos populares; economía informal y precarización laboral.

Al menos 1,4 millones de personas se contagiaron y más de 72 mil murieron en América Latina y el Caribe, el nuevo epicentro de la pandemia, según advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Cuando llegó el coronavirus esas fallas estructurales empiezan a pasar factura. Según el último informe del Banco Mundial, su economía será la que más sufrirá la depresión global en 2020.

El Producto Bruto Interno (PBI) se contraerá un 7,2%, dos puntos porcentuales por encima del promedio global, y el precio de las materias primas –petróleo, soja, cobre- sufrirá la “mayor caída de la historia reciente”.

Excluyendo a México, el 70% de las exportaciones de América Latina son bienes primarios. A la baja del valor de las commodities se suma la contracción del comercio internacional, que oscilará entre el 13 y el 32%.

Cepal cuantificó las cifras: 11,6 millones de nuevos desempleados y 215 millones de pobres. Por el lado de las materias primas, el Banco Mundial anticipa que la reducción de su precio durante 2020 será “la mayor de la historia reciente”. La caída de la demanda y el aumento de los inventarios produjeron un abrupto descenso en el precio de las commodities, en especial los casos de Ecuador, Perú y Chile.

Ante la magnitud de esas previsiones, la Maestría de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de San Martín, considera que el principal reto en el corto plazo es “resolver de manera equilibrada la cuestión sanitaria con la socio económica”.

La organización no gubernamental Techo alertó en su último informe que alrededor de 104 millones de personas viven en villas o favelas en la región. Se trata de una de cada cuatro personas que residen en zonas urbanas. La mitad no tiene acceso a agua potable. La imposibilidad de mantener distancia social o cuarentenas prolongadas los transforman en población vulnerable.

Si el desafío demográfico muta en una crisis humanitaria, se puede convertir en una amenaza. Antes de la irrupción del Covid-19, la región afrontaba la mayor crisis migratoria de su historia, a partir de los 4,5 millones de venezolanos exiliados desde 2015. La pandemia registra otras cuestiones preexistentes: la desigualdad de género y los femicidios.  Marcan divisiones e impacto de género. Crisis sanitarias anteriores, como Ébola, Zika y SARS, refuerzan los roles sociales de género.

En los países más afectados en América Latina mientras el corto plazo es urgente, el largo plazo es sombrío y amenazante. Estados sin capacidades para atender las demandas de la población se suman a organizaciones criminales transnacionales que ocupan los vacíos dejados por las autoridades, como el caso de las favelas de Río de Janeiro. Se multiplican inestabilidades políticas producidas por la crisis sanitaria y económica. La falta de integración regional agrava aún más la crítica coyuntura; las amenazas a democracias con instituciones débiles; y el impacto en la región de la disputa geopolítica, comercial y tecnológica entre Estados Unidos y China; son principales amenazas de un continente fracturado.  La falta de integración y coordinación potencia el crecimiento de estos problemas no sólo por ser regionales y no se pueden abordar de manera nacional, sino porque además hay que pensar una variable externa de la región, que es la necesidad de poder articular una voz común en alguna de las problemáticas globales y que emergerán post crisis del coronavirus. También alerta sobre el auge de la extrema derecha y sobre los efectos de la disputa hegemónica entre China y Estados Unidos. La región ha perdido su condición de actor y está más expuesta para ser hoy una arena de disputas geopolíticas. Venezuela y Brasil son los casos más ilustrativos, asegura. Necesitada de asistencia económica y sanitaria, la región se arriesga a convertirse en uno de los tableros donde Donald Trump y Xi Jinping midan fuerzas.

En respirador artificial, la región procura su supervivencia económica, sanitaria y social. Mientras Europa y Asia disfrutan de la nueva normalidad América Latina se interna en sus propias tensiones.

Link de la Fuente

Cargue Artículos Más Relacionados
Cargue Más Por Mundo Político
  • Deuda, energía y postpandemia

    Por Fabián Medina (Economista)   Con los datos ya establecidos en cuanto a la renegoc…
  • La muerte no es democrática

    Byung-Chul Han* 1- “El coronavirus está mostrando que la vulnerabilidad o mortalidad human…
  • La crisis adelgaza

      Según el Monitor del Humor Político y Social, que DÁlessio IROL/ Berensztein elabora la …
Cargue Más En Opinión
Comentarios cerrados

Mira además

Claudia Zamora mantuvo un encuentro virtual con el presidente

Hoy 23:43 – La presidenta provisional del Senado de la Nación, Dra. Claudia Ledesma …