Inicio Internacionales auge y caída de Jacinda Ardern, que fue la jefa de Gobierno más joven del mundo

auge y caída de Jacinda Ardern, que fue la jefa de Gobierno más joven del mundo

13 minuto leer
Comentarios desactivados en auge y caída de Jacinda Ardern, que fue la jefa de Gobierno más joven del mundo
0

Jacinda Ardern ha decidido dimitir como primera ministra de Nueva Zelanda. Su renuncia es noticia en todo el mundo porque con ella se rompió el molde. Llegó al poder en 2017, convirtiéndose en la jefa de Gobierno más joven del mundo. 

¿Debilidad o fuerza? Su adiós se veía venir. «No hace tanto tiempo que ser mujer en política era una experiencia muy aislante», dijo en 2021 en una entrevista que le hizo la CNN. Pero parece que las cosas no han cambiado tanto: la política sigue aislando. Y Arden se ha cansado de sufrirlo.

Estamos todos publicando memes sobre dejar de fumar en silencio y darnos prioridad a nosotros mismos, pero la reina del autocuidado se ha adelantado y ha hecho precisamente eso»

Por algo la llaman «reina del autocuidado» en el New Zeland Herald. «Estamos todos aquí publicando memes sobre dejar de fumar en silencio y darnos prioridad a nosotros mismos, pero la reina del autocuidado Jacinda Ardern se ha adelantado y ha hecho precisamente eso», escribe la columnista Vera Alves.

Nacida en 1980 en la ciudad de Hamilton, Jacinda Ardern pasó su infancia viviendo en pequeños pueblos en el seno de una familia mormona. Estudió en la Universidad de Waikato, donde se licenció en Ciencias de la Comunicación Política y Relaciones Públicas, y entró en política por la puerta de la izquierda.

La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern.
La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern.
EFE

Primero trabajó para Helen Clark, entonces primera ministra de Nueva Zelanda. Tras una experiencia en la Oficina del Gabinete del Reino Unido (con Tony Blair y Gordon Brown), en 2008 regresó a Nueva Zelanda como diputada.

Fresca y empática, fue aclamada como la antiTrump y fue portada de ‘Time’ y ‘Vogue’

Su ascenso al frente del Partido Laborista vino de la mano de los jóvenes, de los que tuvo un especial apoyo en 2017, cuando por primera vez fue cabeza de cartel para dirigir el país. Fresca y empática, en ese momento fue lo más parecido que tuvo Nueva Zelanda a una política rockstar, como han escrito Jessie Yeung and Hilary Whiteman en CNN. Se habló de la «jacindamanía», un entusiasmo que se respiraba en sus multitudinarios mítines.

Esa alegría se extendió rápidamente y ayudada por el factor anglosajón (también fundamental) se hizo famosa en medio mundo. Aclamada como la política antiTrump, llegó a aparecer en las portadas de Vogue o Time, y a ser entrevistada en su propia casa por el presentador estadounidense Stephen Colbert.

Todas las dificultades imaginables

Pero en realidad no lo tuvo fácil. Vivimos tiempos convulsos donde la historia parece como acelerada. Pasan muchas cosas y muy graves. Y eso le ocurrió a Ardern en sus tres primeros años como primera ministra de Nueva Zelanda, de 2017 a 2020.

Al tiempo que en 2018 se convertía en madre primeriza con 37 años, tuvo que vérselas con el peor atentado terrorista de la historia del país, con la erupción de un volcán y con una pandemia mundial. Ni el mejor guionista de Hollywood hubiera trabado una historia así.

No soy la primera mujer que trabaja y tiene un bebé. Son circunstancias especiales, pero habrá muchas mujeres que lo han hecho antes que yo»

Alguien podrá decir que otros gobernantes del mundo han tenido que enfrentarse a buena parte de esos mismos desafíos, pero la mayoría no eran algo que sí es Jacinda: mujer. Muchos se lo han estado recordando semana tras semana, no como un elogio sino como si se tratara de un lastre.

«No soy la primera mujer que hace varias cosas a la vez. No soy la primera mujer que trabaja y tiene un bebé. Sé que son circunstancias especiales, pero habrá muchas mujeres que lo habrán hecho mucho antes que yo», dijo entonces.

El machismo militante ha hecho su labor desde el primer día. En su momento, cuando Ardern llevaba menos de 24 horas como líder de los laboristas neozelandeses ya le habían preguntado si creía que una mujer podía tener un bebé y una carrera profesional de alto nivel a la vez.

Lo único sorprendente del anuncio es que no llegara antes, cuando fue odiada por intentar alejar al país de la muerte en una pandemia»

«Lo único sorprendente del anuncio de hoy es que no se haya producido mucho tiempo antes, cuando empezó a ser odiada por intentar alejar al país de la muerte masiva en una pandemia mundial. No estoy seguro de que ningún otro primer ministro en la historia haya tenido que lidiar con el nivel de vitriolo que Ardern ha tenido que soportar de forma regular y agotadora», escribe la neozelandesa Vera Alves.

Pero Jacinda pasó el trago con nota. A las elecciones generales de 2020 llegó con un índice de aprobación del 55%. Y fue así que logró una victoria aplastante. Pero la realidad nunca es fácil y cumplir las promesas electorales tampoco.

Han sido tiempos duros para Nueva Zelanda… Pero hemos visto lo mejor de nosotros»

«Han sido tiempos realmente duros para Nueva Zelanda… Pero en estos tiempos difíciles hemos visto lo mejor de nosotros. Hemos sido capaces de superar grandes obstáculos y afrontar enormes retos gracias a lo que somos y a que teníamos un plan», dijo en un reciente discurso.

La realidad y el deseo

Con el paso del tiempo, a Ardern se le empezó a acusar de no estar cumpliendo lo prometido y de haberse olvidado de las políticas realmente transformadoras que anunció cuando fue elegida por primera vez. Realidad y deseo.

Acababa 2022 y las encuestas ya dibujaban un escenario bien distinto de aquella fiesta de alegría y entusiasmo de 2017. La caída era clara. Ardern y su Partido Laborista estaban en el nivel de popularidad más bajo de su aventura política.

Para Neve (su hija), mamá está deseando estar ahí cuando empieces el colegio este año, y para Clarke (su prometido), casémonos por fin»

Cansada de estar perdiéndose a su familia; cansada de tener que hacer más que un hombre para ser aceptada como primera ministra; cansada de no poder transformar todo lo que se propuso; Jacinda Ardern ha decidido dimitir. De paso, en un movimiento inteligente de su parte, evita un mal resultado electoral que habría estropeado su flamante biografía política.

Fresca, un punto naif, pero valiente y auténtica, Ardern se centrará ahora en su familia. «Podría decirse que ellos son los que más se han sacrificado de todos nosotros», ha dicho. «Para Neve (su hija), mamá está deseando estar ahí cuando empieces el colegio este año, y para Clarke (su prometido desde 2019), casémonos por fin».


Link de la Fuente

Cargue Artículos Más Relacionados
Cargue Más Por Administrador
Cargue Más En Internacionales
Comentarios cerrados

Mira además

Hugo Moyano vuelve a la ortodoxia, más lejos de La Cámpora (y de Macri)

El encuentro más llamativo del que participó el dirigente fue con la versión de las 62 Org…