Inicio Gremiales Cavalieri, por la puerta grande

Cavalieri, por la puerta grande

9 minuto leer
Comentarios desactivados en Cavalieri, por la puerta grande
0

Los 36 años de gestión de Armando Oriente Cavalieri en el Sindicato de Comercio porteño registran distintos matices; reconocimientos y distinciones, y aspectos para criticar. Y en ambos casos podría adjetivar con un muchísimos. Pero hay algo en lo que quienes conocen el paño sindical coinciden y no dudan: es un dirigente que supera la media y su vigente permanencia lo demuestra. Armando es uno de los grandes, un diferente. Guste o no. Y no estoy contando nada nuevo, está claro.

Pero ningún “Gordo”, Independiente ni grande tuvo la posibilidad histórica de irse con un triunfo electoral como el que construyó Cavalieri en los últimos cuatroaños. Un caso único que lo distingue. Afrontó un escenario de disputa que todos evitan. El Gitano lo enfrentó y lo hizo suyo.

Cavalieri ratificó liderazgo en el Sindicato de Comercio porteño y tendrá otros cuatro años de mandato

En otras actividades, dirigentes no pudieron lograrlo. De los considerados últimos grandes, varios fueron eyectados de sus cargos. Como Omar Viviani, de Taxistas, que perdió su puesto después de caso 40 años de gestión, o Antonio Caló, a quien desplazaron de la noche a la mañana en la UOM tras 18 años en la conducción nacional. Los dos se fueron enojados. Dicen que uno de los principios rectores para la vida es el que se enoja pierde; pero el que se apura, también. La paciencia y la planificación no es un don de muchos en el gremialismo.

En el caso de Comercio, Cavalieri y su equipo empezaron a trabajar en el 2018 las elecciones que terminaron el 15 de septiembre pasado. Fue tras los comicios anteriores donde el ofocialismo ya había derrotado a la lista Granate Morada de Ramón Muerza por apenas 415 votos. Las virtudes de ese trabajo pueden ser las fallas que tuvo el opositor, y eso lo podemos analizar con cierta claridad.

¿Por qué perdió Ramón Muerza?

Conocidos los números de los resultados finales, muchos hablaron de paliza. En principio porque creían que las elecciones iban a ser más parejas o similares a las del 2018, donde Ramón Muerza obtuvo unos 4.000 votos más. En las recientes, alcanzó casi 7.000 votos contra más de 14.000 de la Lista Azul Cavalieri. Paréntesis: Si no las comparamos y pensamos en los números vigentes de Muerza, tenemos que hablar de una buena elección. Para un opositor es muchísimo.

Pero la campaña de la Granate Morada, en términos públicos, desde el 2018 al jueves pasado no sumó ni un punto nuevo. No le pudo marcar la agenda a la Lista Azul y volvió a cometer el mismo error de centralizar en Muerza una campaña que solo le hablaba a trabajadores de supermercados, y donde la sensación es que todo tiene que ver con una cancha de fútbol.

De arranque se supo que había perdido la mitad de los aliados, las agrupaciones que lo acompañaron en el 2018 y que en la contabilidad se le cayeron más de la mitad de los delegados de base. Pero lo central es que si uno compara las dos elecciones la intensidad y el diseño de campaña, que en el 2018 fue errado el mensaje, fue muchísimo más difuso en este último intento.

Las críticas internas hoy están destinadas a que la campaña, o el espacio de Muerza, descansó más de dos años después del 2018. ¿Esto impacta en la campaña? A mi entender no, pero seguramente en el armado de la alianzas sí, donde la Azul avanzó mucho. Ahí, una de las claves del triunfo oficialista.

Llegar con la misma receta a nueva elección siendo opositor, nunca puede dar un resultado diferente. Principio físico de las elecciones sindicales.

Cavallieri y el Olimpo

Hoy quedó en manos de Armando, y solamente en él, terminar con este proceso como el único dirigente sindical en irse batallando una elección que no solo ganó legítimamente y democráticamente (hubo veedores oficiales del ministerio de Trabajo y tres aportados por la Justicia), sino en revertir 20 puntos en cuatro años a una oposición que lo puso en jaque. El Gitano la revirtió transitando la plenitud de los 80 años. Hay que tener ganas.

Las diferentes mesas dicen que se retira en los próximos años dejando ordenando su sucesión, como ya lo hizo en Federación y en la CGT, pudiendo de esta manera transformarse en uno de los grandes dirigentes en irse por la puerta grande, ganando democráticamente una elección que Muerza se la dejó picando.




Link de la Fuente

Cargue Artículos Más Relacionados
Cargue Más Por Administrador
Cargue Más En Gremiales
Comentarios cerrados

Mira además

Brasil podría certificar el resurgimiento de la izquierda y otro vaivén de color político en América Latina con una derecha bajo mínimos

«Hubo mucha gente que creyó que Lula estaba muerto… que creyó que la izquierda estab…