Inicio Opinión DE AL-FONSÍN AL AL-GORITMO. | 7miradas

DE AL-FONSÍN AL AL-GORITMO. | 7miradas

9 minuto leer
Comentarios desactivados en DE AL-FONSÍN AL AL-GORITMO. | 7miradas
0

Por: Luis Tonelli. Toda “época fuerte” -esos lapsos de tiempo cargados de sentido- deja su marca indeleble en quienes la vivieron, y más si la vivieron desde cerca. Supongo que los funcionarios y políticos del PRO han vivido estos años intensamente contagiándose de un Zeitgeist y contribuyendo al mismo tiempo a crearlo. Lo mismo, sucedió con esa militancia entusiasta que animó los últimos años del kichnerismo, de modo tal, que no podemos imaginarnos ese fenómeno que duró más de una década, sin esa irrupción juvenil casi póstuma.

Ambas experiencias intensas entraron oportunamente en crisis. La de La Cámpora, fue hace cuatro años, y solo persistió en esa combinación de secta y de club de amigos, cancerberos de su líder política Cristina Fernández de Kirchner y sujetos acrítica y verticalmente a sus órdenes y estrategias. Por su parte, la del PRO, colapsó el domingo pasado, aunque todavía sea muy cercano el evento como para que sus protagonistas se den cuenta del alcance fatal de lo sucedido.

Para ponerlo en términos simples, todas las hipótesis políticas, económicas y sociales del grupo que dirigió la Argentina en solitario durante estos cuatro años fallaron. Desde su diagnóstico inicial, hasta su terapia final. Y muy especialmente esa en la que se creían portadores de una Nueva República que impetuosamente reemplazaría de la noche a la mañana a la Argentina del fracaso y la decadencia, casi por la misma razón que los había llevado a la Casa Rosada.

El PRO consideró su irrupción no como el fenómeno reactivo a la experiencia kirchnerista que ha sido, sino como una confirmación en sí misma, por lo extraño y raro para sus protagonistas de su éxito que la sociedad había ya cambiado. El CAMBIEMOS, era en realidad interpretado como un CAMBIAMOS. En vez de interrogarse por las causas del declive kirchnerista -que auguraban como siempre para el no peronismo, el ingreso a un período de “vacas flacas” con un contexto internacional desfavorable, desde el PRO entendieron ser tributarios de un voto positivo (en vez de uno no negativo, Cleto dixit).

Puestos en espejo, si La Cámpora “atrasaba en un setentismo caricaturesco, y sin razón de ser, el PRO “adelantaba” imaginando una Argentina que no era y con la que se chocó una y otra vez sin lograr siquiera delinear sus contornos. De ese modo, la gestión que iba a reemplazar la política brindando eficiencia y satisfacción a la sociedad, al auscultar sus demandas con las nuevas tecnologías de la información, termino siendo un gran fiasco del calibre de la “revolución” promovida por los adolescentes tardíos kirchneristas, que consistió más que en la toma del Palacio de Invierno en el asalto a billetazos del quartier de Puerto Madero.

De la completa experiencia de CAMBIEMOS falló todo lo que suponía era el fuerte de estos CEO´s puestos a hacer política ya de grandes (que como andar en bicicleta, se aprende de chico o no se aprende más). Y solo quedó como redención de quienes le hemos y le seguiremos dando nuestro voto, el rumbo y los valores que animaron su llegada al poder (muchas veces en fragrante contradicción puntual con sus actuaciones y hasta gestos).

A tal punto el rumbo era, si no correcto (porque todo es afortunadamente discutible en democracia) cuanto menos, razonable, que el Presidente todavía no electo, Alberto Fernández manifiesta esencialmente proseguirlo aunque sin errores ni gaffes e ideologismos, y fundamentalmente con sensibilidad social. Algo remarcable, siendo el candidato de un espacio cuyos intelectuales y militancia justificaron y abrazaron un modelo en las antípodas del preconizado por CAMBIEMOS. El triunfo de Alberto, es el triunfo de frontispicio de un peronismo no movimientista, habiéndose alejado de la experiencia populista justo en el momento de su radicalización. Claro está que siendo elegido por la líder que encarnó la radicalización populista se abre todo un conjunto de dudas y especulaciones que solo el tiempo contestará.

En síntesis, ha fracasado la metodología de CAMBIEMOS, de propiedad exclusiva del PRO, pero no los  valores y el modelo de Argentina que animó la esperanza que se inició en el 2015 para quedar frustrada en estos últimos años.

Ha fracasado ese intento por reemplazar el liderazgo político por la tecnología. Ese reemplazo imposible de los políticos por vocación, como Raúl Alfonsín por la gestión sin política, a través de un fantasmagórico Algoritmo.


Link de la Fuente

Cargue Artículos Más Relacionados
Cargue Más Por Mundo Político
Cargue Más En Opinión
Comentarios cerrados

Mira además

Entregaron viviendas sociales en Mailín, en el marco de su 252º aniversario

15/09/2019 – En el marco del 252° aniversario de Villa Maiin, departamento Avellaned…