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El aporte argentino a la paz del mundo

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Presidentes Carlos Menem y George Bush, en el Salón Oval de la Casa Blanca

Por German Luis Kammerath
Ex Secretario de Comunicaciones

En septiembre de 1989, el Presidente Carlos Menem participó por primera vez de la Asamblea General Anual de las Naciones Unidas. En ese marco, conoció al Presidente George Bush, con motivo del agasajo ofrecido por este último a todos los jefes de estado que participaban del evento.

Nuestro país estaba saliendo del grave contexto económico y social en el que Menem había asumido, que incluyó su toma de posesión anticipada en seis meses, la hiperinflación, los saqueos a supermercados, un clima de agitación inédito y conflictos aún no resueltos de insubordinación militar. Sumado a ello, Argentina, a julio de 1989, estaba inhabilitada para sufragar en los organismos multilaterales por falta de pago de sus obligaciones: un verdadero papelón internacional.

Según me contó el presidente Menem sobre esa importante cena de agasajo ofrecida por Bush, luego de los saludos de rigor e intercambios propios de ese encuentro, Menem se dirigió al Presidente de los EEUU: “Presidente, ¿en qué puedo ayudarte?”. Bush esperó la traducción, sonrió y pidió que le tradujeran nuevamente…seguramente pensó “el presidente de un país con los graves problemas de la Argentina me ofrece ayuda” … y luego, al asegurarse que la traducción era correcta, le contestó “Por supuesto que me puedes ayudar. Estados Unidos, por su rol, hoy tiene que cuidar la paz del mundo y te pido que me ayudes con eso. Fuerzas de paz en las Naciones Unidas”. Menem inmediatamente le respondió “Cuenta con eso. Así lo haré”. Y así lo hizo.

 

En menos de 5 minutos, el presidente argentino cerró un acuerdo estratégico que significaba ayudar a la, en ese momento, única potencia de carácter mundial, ya que, luego de la caída del muro de Berlín, Estados Unidos ocupaba en solitario ese rol. Al día siguiente, Menem y su comitiva viajaron a Washington y visitaron la Casa Blanca, teniendo allí la primera reunión de trabajo entre la administración Menem y la administración Bush. El presidente estadounidense, antes de comenzar la reunión formal, lo invitó a recorrer los jardines y la residencia y a conocer a su esposa Barbara. A ese momento, se estaba consolidando una muy cordial y cercana relación, ya eran “George, Carlos y Bárbara”. En la reunión de ese día 27 de septiembre de 1989, en la que participaron ministros y funcionarios de alta jerarquía de ambos gobiernos, se trataron temas muy relevantes, iniciando un camino de relaciones políticas fructíferas.

 

El rol de Argentina en el mantenimiento de la paz del mundo.

 

Desde 1958, nuestra patria participaba en el envío de personal argentino para cooperar a través de las Naciones Unidas en diversas misiones de observación, como por ejemplo la del Grupo de Observación de la ONU en el Líbano (UNOGIL), aportando militares argentinos para esa tarea en una zona que vive un interminable conflicto.

Misiones de fuerzas argentinas en las distintas operaciones de Cascos Azules (a 1998) (extraído del libro “Soldados Argentinos por la Paz”)Misiones de fuerzas argentinas en las distintas operaciones de Cascos Azules (a 1998) (extraído del libro “Soldados Argentinos por la Paz”)

Argentina había tenido muy destacadas acciones de promoción de la paz en la denominada “Guerra del Chaco”, un trágico conflicto entre Paraguay y Bolivia que tuvo fin merced a la extraordinaria tarea del entonces Canciller argentino Carlos Saavedra Lamas, quien luego de largas negociaciones logró la firma de un acuerdo armonioso, valiéndole el Premio Nobel de la Paz en 1936.

 

Argentina en la Guerra del Golfo: El inicio de la alianza Menem-Bush

 

Con motivo de la invasión del dictador iraquí Saddam Hussein a su vecino país Kuwait, el Presidente Bush solicitó a la ONU organizar una coalición para liberar a Kuwait de sus invasores, que fue finalmente integrada por 34 países. Esta operación, denominada “Tormenta del Desierto”, significó la participación en una misión militar en conjunto con otros estados; se inició el 2 de agosto de 1990 y duró 6 meses y medio. En ese marco, el Presidente Menem decidió la integración de la misma por parte de Argentina, que fue anunciada en cadena nacional por el entonces Canciller Domingo Cavallo. El Presidente envió al Congreso el proyecto de ley para la autorización del envío de tropas, que fue aprobada inmediatamente. La coalición estaba integrada, además de EEUU, por Francia, Arabia Saudita, Canadá, Qatar, Australia, Noruega, Nueva Zelandia, etc., siendo Argentina el único país latinoamericano.

 

Fue el más importante gesto de nuestro país en contribución a la paz del mundo, frente a esa invasión de Hussein. Conllevó el reconocimiento del Presidente Bush a Menem y a la Argentina y, en especial, la gratitud de Kuwait, que desde ese momento tributa agradecimiento a Argentina y al Presidente Menem. Por ello, el Emirato de Kuwait incorporó a Argentina en la lista de países elegibles para recibir créditos blandos, a muy largo plazo y con bajísimas tasas de interés, provenientes del Fondo “Kuwait Fund for Arab Economic Development”. En estos momentos, por ejemplo, dicho fondo está financiando el acueducto Santa Fe-Córdoba y ya ha fondeado otras obras importantes en San Juan, Córdoba, Santa Fe, etc.

 

Las Fuerzas Armadas argentinas, en cumplimiento de una resolución de las Naciones Unidas, enviaron 1 destructor, 2 corbetas y 2 helicópteros, junto al respectivo personal de alto nivel, que participaron en acciones de apoyo a la Coalición Internacional.

 

Fue una audaz jugada de política internacional, que llevó a Argentina a estar en el escenario mundial como un actor relevante. Las tropas argentinas, al final de la guerra, desfilaron en Nueva York en lo que fue el Desfile de la Victoria, que comenzó en el famoso Broadway neoyorquino, en la punta de la isla de Manhattan, y terminó cuatro horas más tarde en la calle Worth, situada a escasa distancia del Ayuntamiento de la Gran Manzana.

Desgrabación de la conversación telefónica entre Bush y Menem analizando la operación “Tormenta del Desierto” (archivo de la Casa Blanca y Biblioteca Bush)Desgrabación de la conversación telefónica entre Bush y Menem analizando la operación “Tormenta del Desierto” (archivo de la Casa Blanca y Biblioteca Bush)

Durante el desarrollo del conflicto bélico, el 8 de febrero de 1991 los presidentes Bush y Menem tuvieron una conferencia telefónica informativa y de actualización sobre la evolución de mismo. En esa llamada, realizada desde Camp Davis a la residencia de Olivos, Bush le informó a Menem el estado de situación. Algunos extractos de esa conversación (fuente: archivos desclasificados de la Casa Blanca):

 

Bush: “Quería ofrecerle un informe de progreso sobre la situación en el Golfo. La campaña aérea va bien. Tenemos supremacía aérea total, y ahora mismo la estamos usando para golpear a la Guardia Republicana y reducir su maquinaria militar” … “Un punto sobre el que quería tranquilizarte: que no estamos apuntando intencionalmente a civiles ni a lugares sagrados. El bombardeo ha sido muy preciso, la mayoría de las personas a quienes hemos pedido que controlen esto entienden que ha sido así”.

 

Menem: “Espero que esta guerra sea lo más breve posible. Sería maravilloso si después de la guerra pudiéramos trabajar para iniciar conversaciones para abordar los otros problemas de Oriente Medio que involucran a Israel, Siria y Jordania. Sabes que Argentina y yo estamos dispuestos a ayudarte de la forma que creas conveniente”.

 

La presencia de Argentina en la guerra del Golfo, cumpliendo una resolución de la ONU y el pedido del presidente Bush, creó las condiciones y la confianza para que en 1997 se le reconociera a nuestro país el estatus de “gran aliado extra-Organización del Tratado del Atlántico Norte” (“Major non-NATO ally”), en honor a su contribución a la paz y la seguridad internacional.

 

Argentina y los soldados para la paz

 

Menem decidió que Argentina participara de manera más comprometida en el programa Cascos Azules, la organización militar de las Naciones Unidas que asume responsabilidades para contribuir a la paz y la seguridad en zonas de conflicto. En ese escenario, el Ministerio de Defensa, las Fuerzas Armadas y Gendarmería organizaron sus fuerzas para participar de estas importantes y peligrosas misiones en países como Haití, Mozambique, Timor, Camboya, y decenas de otros que atravesaban o salían de guerras civiles, conflictos religiosos o fronterizos. Chipre es un ejemplo paradigmático, por sus permanentes tensiones con Grecia.

El Presidente con Cascos Azules argentinos en la Residencia PresidencialEl Presidente con Cascos Azules argentinos en la Residencia Presidencial

En la gestión de Menem se enviaron 10.573 soldados a diversas misiones: Angola, Ruanda, Irak, Irán, Croacia, Medio Oriente, Líbano, Camboya, Timor, en donde las tropas argentinas cumplieron una gran tarea, recibiendo el reconocimiento de las Naciones Unidas. Estas acciones impulsaron la especialización de las tropas argentinas, que trabajaron codo a codo con militares de otras naciones, generando el intercambio de conocimientos y experiencias, y promoviendo la aun mayor especialización de los integrantes de nuestras fuerzas armadas y de seguridad.

Clase de remoción de minas antipersonales impartida a camboyanosClase de remoción de minas antipersonales impartida a camboyanos

La Creación del Centro de Formación de Misiones de Paz “Carlos Saavedra Lamas”

 

En 1994, el entonces Ministro de Defensa de la Nación Oscar Camilión creó el CAECOPAZ, Centro Argentino de Entrenamiento Conjunto para Operaciones de Paz, una verdadera escuela de capacitación para todo el personal que nuestro país destinaba a las fuerzas de paz de las Naciones Unidas. Fue una gran contribución del Presidente Menem a la mejora continua, en base a la experiencia de las misiones anteriores, para capacitar y prevenir las complejas circunstancias por las que atraviesan los enviados. Hacer de “policía interna” en Haití, con su estado fallido, cuidar fronteras calientes en Medio Oriente o capacitar personal para el desminado de zonas rurales en Mozambique, fueron algunas de las muchas tareas.

 

La presencia de Argentina en el mundo: el “soft power” (poder blando) argentino

 

Con el fin de lograr un importante y reconocido lugar en el mundo para nuestro país, la Administración Menem tuvo una activa política, en muchos momentos audaz, que recibió muchas críticas políticas internas. Mas allá de que ello es propio de un país democrático, a parte de la oposición le costó entender que la visión presidencial pasaba por aportar al mundo la presencia argentina, ayudando a solucionar conflictos y promoviendo la paz. El tiempo demostró que Menem tenía razón.

 

Cuando el entonces Secretario General de las Naciones Unidas Koffi Annan, uno de los más importantes diplomáticos del mundo, visitó la sede de la CAECOPAZ, brindó un gran reconocimiento a nuestras fuerzas de paz. Igualmente, en otros mensajes públicos remarcó esta gratitud que reconfortó a nuestros compatriotas. Lamentablemente, pocas personas en Argentina están al tanto de esto.

 

El presidente Menem y las fuerzas de paz

 

El Presidente se encontró varias veces con las fuerzas de Cascos Azules en el mundo, o los recibió en la Residencia Presidencial de Olivos para expresar el apoyo de la institución presidencial a los integrantes de la misma.

El Presidente Menem visita los Cascos Azules argentinos en la zona de la ex Yugoslavia (Grubišno Polje)El Presidente Menem visita los Cascos Azules argentinos en la zona de la ex Yugoslavia (Grubišno Polje)

Visitó la misión que se encontraba en los Balcanes, donde dirigió un emotivo mensaje al personal destinado en ese cruento conflicto. También viajó a Chipre, donde las tropas argentinas participaban -y aun participan- en un batallón binacional con soldados del Reino Unido, una experiencia muy especial de cooperación con militares de ese país. Chipre vive un eterno conflicto de características fronterizas, de nacionalidad y religión, por lo que los esfuerzos por el mantenimiento de la paz ameritan un gran profesionalismo.

 

Si bien desde 1954 Argentina participa en misiones de distinta índole, durante la Presidencia de Menem se consolidó con un gran protagonismo. En definitiva, fue un ganar-ganar con el mundo. Ayudamos a la ONU a cuidar la paz y contribuimos a que muchos de nuestros soldados, suboficiales y oficiales se perfeccionaran y tuvieran estas experiencias únicas en su vida, contribuyendo a su profesionalización. En esta tarea, no solo el Presidente Menem sino también sus cancilleres, ministros de defensa y jefes de las distintas fuerzas, aportaron acciones de mejora continua para el éxito de esta tarea, brindando al “poder blando” argentino una gran herramienta.

 

Se suma a ello la iniciativa presidencial “Cascos Blancos”, que Menem puso en marcha y gozó del gran reconocimiento de la ONU y de muchos países del mundo. Los Cascos Blancos, que merecen una nota especial, fueron también uno de los más grandes logros del “poder blando” argentino.

 

El Aporte de las telecomunicaciones a Cascos Azules: Plan Nacional de Telefonía Satelital para Fuerzas de Paz

 

En el marco de la presencia de las misiones de Cascos Azules en el extranjero, la Secretaría de Comunicaciones y la Comisión Nacional de Comunicaciones acordaron con la empresa Iridium una donación de teléfonos satelitales para uso de dichas misiones. Iridium desarrolló un sistema de satélites de órbita baja que aun en la actualidad funciona. En los años 90, el socio sudamericano de dicha empresa, el brasilero Atilano de Oms, agradecía a Argentina la autorización para la operación de su sistema (licencias, frecuencias, etc.) en un tiempo récord, mucho más rápido que en su propio país. Iridium tiene una cobertura total del mundo, por lo cual era una herramienta muy útil para Cascos Azules, Gendarmería Nacional y también para Cascos Blancos.

 

La donación de Iridium fue destinada al Ejército Argentino (31 teléfonos satelitales), a la Gendarmería Nacional (50 equipos para puestos fronterizos y uso de misiones en el extranjero), a la Fuerza Aérea Argentina (30 equipos), a la Armada Argentina, Prefectura (30 equipos), y otros 30 teléfonos satelitales para tareas de defensa civil en zonas alejadas por parte de la Comisión Nacional de Comunicaciones.

 

El entonces Jefe del Estado Mayor de Ejército, Gral. Martín Balza, me visitó en las oficinas de la Secretaría de Comunicaciones el 17 de junio de 1999 para expresar agradecimiento por el aporte de la infraestructura satelital, haciéndome entrega de un extraordinario libro, “Soldados Argentinos por la Paz”, que refleja, con información, fotos y mapas, la enorme tarea de las diversas misiones. Los muy costosos equipos de telefonía satelital se entregaban gratuitamente e incluían un paquete un paquete de 300 minutos mensuales de consumo libre cada uno. La infraestructura de comunicaciones satelitales venía con 2 centrales MXUS para la conexión de estos aparatos con la Red Conmutada Nacional. A la cantidad de 183 aparatos, se añadieron 20 equipos más para casos de desastres y emergencias dentro del territorio argentino.

Campo de refugiados Daruvar, que alojaba minorías croatas, custodiado por Cascos Azules argentinosCampo de refugiados Daruvar, que alojaba minorías croatas, custodiado por Cascos Azules argentinos.

Entrega de teléfonos a Cascos Azules

 

Quienes coordinaban las misiones de Cascos Azules organizaron un viaje para que entregara personalmente los teléfonos a la organización, que tenía presencia en ese momento en el conflicto de la ex Yugoslavia. Como esta cruenta guerra estaba en un momento muy virulento, desde la coordinación me indicaron que no podría visitar la zona de conflicto ya que estaba suspendido el uso del espacio aéreo. Así fue que entregamos los equipos a nuestro entonces Embajador en Italia, Felix Borgonovo, para que apenas se normalizara el transporte los hiciera llegar a través de su personal.

 

Las telecomunicaciones argentinas pudieron contribuir con las misiones de paz y acompañar a los Cascos Azules argentinos que estaban desplegadas en el mundo, llevando adelante una muy útil tarea.

Vista aérea del CAECOPAZ, Centro Argentino de Entrenamiento Conjunto para Operaciones de Paz (Campo de Mayo)Vista aérea del CAECOPAZ, Centro Argentino de Entrenamiento Conjunto para Operaciones de Paz (Campo de Mayo)


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