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Exasperado, el canciller de Luxemburgo manda a la m… a Salvini

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Un manifestante con una máscara de Salvini y las manos ensangrentadas protestó en Malta contra la política migratoria de Italia Fuente: Reuters



ROMA.- “¡Merde alors!”, o algo así como “¡a la mierda entonces!”. Fue el epíteto que le disparó hoy el ministro del Exteriores e Inmigración de Luxemburgo, Jean Asselborn, al viceprimer ministro italiano y ministro del Interior, Matteo Salvini, durante una cumbre en Viena sobre inmigración. En un fiel reflejo del clima de creciente tensión y división entre los socios del bloque sobre la política migratoria, el inédito intercambio tuvo lugar cuando Salvini -líder de la xenófoba Liga y protagonista de la reunión-, al defender su línea dura, no se dejó interrumpir por su colega de Luxemburgo.















“Escuché que algún colega decía que hace falta inmigración porque la población europea envejece, pero yo tengo una perspectiva totalmente distinta. Pienso que estoy en el gobierno y me pagan para ayudar a nuestros jóvenes a volver a tener esos hijos que solían tener hace años y no para importar lo mejor de los jóvenes africanos para reemplazar a los jóvenes europeos que por motivos económicos ya no tienen hijos”, dijo, en un clásico discurso populista con el que ha cosechado altísima popularidad en Italia. Estas palabras comenzaron a poner nervioso a su colega de Luxemburgo, de 69 años, del Partido Obrero Socialista y una figura normalmente tranquila, que comenzó a gesticular.

“Quizás en Luxemburgo existe esta exigencia, pero en Italia tenemos la exigencia de ayudar a nuestros hijos a tener más hijos y no a tener nuevos esclavos para reemplazar a los hijos que ya no tenemos. Estamos dispuestos a dialogar con todos”, agregó, mientras Asselborn, enojado, comenzó a intentar interumpirlo diciendo “vamos, vamos, vamos (allez, allez, allez)”, moviendo la cabeza y con gestos de incredulidad.








Salvini no se quedó atrás: “Respondo con calma a su punto de vista, que no es el mío. Si en Luxemburgo necesitan de nueva inmigración, yo en Italia prefiero ayudar a los italianos a que vuelvan a tener hijos”, insistió. En ese momento Asselborn no pudo contenerse. “En Luxemburgo, querido señor teníamos miles de italianos que vinieron a trabajar, inmigrantes, para que ustedes en Italia pudieran tener el dinero para sus hijos. ¡A la mierda entonces!”, gritó.















Salvini, de 45 años y cada vez más popular -su agrupación superó en los últimos meses al Movimiento Cinco Estrellas (M5E), el partido antisistema del que es socio-, como no podía ser de otra manera enseguida subió a su canal de Facebook el video del inédito cortocircuito. Más tarde, en una conferencia de prensa aseguró que estaba esperando al ministro de Luxemburgo “para seguir el debate con tonos tranquilos, ya que él antes fue vulgar”.

“Compara a nuestros abuelos emigrantes con los clandestinos que desembarcan hoy, quiere inmigrantes en Europa y termina gritando ‘mierda’. ¿Pero en Luxemburgo, paraíso fical que no puede dar lecciones a Italia no tienen a nadie más normal para que sea ministro?”, tuiteó horas después, en una nueva estocada a Asselborn.








Desde que asumió, en junio pasado, como vicepremier y ministro del Interior del primer gobierno populista de Europa -aliándose con el M5E-, Salvini ha creado un verdadero caos en el seno de la Unión Europea al cerrar los puertos de la península a las naves que rescatan migrantes y al exigir que los demás socios del bloque colaboren en el reparto de desesperados.








La tensión es tan alta en el seno de la UE – preocupada también por la inmensa deuda pública de Italia y las irrealizables promesas económicas del gobierno populista-, que ayer el comisario de Asuntos Económicos del bloque, Pierre Moscovici denunció un “clima de años 30”, en el cual “no está Hitler, pero quizás hay pequeños Mussolini”. Esta frase enfureció a Salvini, que mandó al funcionario a “enjuagarse la boca”.

En este marco, no sorprendió que la edición europea de la revista decidiera hacer una nota de tapa con el verborrágico pero cada vez más popular líder de la Liga, a quien describió como “el zar de la inmigración que está llevando adelante la misión de deshacer Europa”.




















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