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La opinión pública rusa pone contra las cuerdas al ‘General Armageddon’ tras retirarse de Jersón

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La retirada de las tropas rusas de Jersón, la única capital de provincia conquistada desde el inicio de la invasión a Ucrania, sigue generando enfado en la opinión publica rusa. El principal foco de estas críticas no es solo el mandatario ruso, Vladimir Putin, sino que su mano derecha en el campo militar está cosechando fuertes presiones desde que se ha llegado al poder. 

Sergei Surovikin, apodado el ‘General Armaggedon’, fue nombrado nuevo comandante jefe nombrado por Putin hace escasas semanas para dirigir al Ejército ruso. En una de sus primeras y más criticadas acciones, Surovikin mandó el 9 de noviembre al Ejército ruso abandonar la ciudad de Jersón, a la orilla occidental del río Dniéper, ya que no conseguían avanzar en ese frente y el rio les estaba generando un fuerte problema logístico. 

Surovikin, un veterano de las guerras en Chechenia y Siria de 56 años respaldado por Putin, ha recibido las primeras fuertes criticas internas, donde los medios de comunicación que están a favor de la guerra y algunos lideres de opinión le comienzan a señalar; según recoge recientemente la agencia Reuters. Además, según el medio británico The Sun, esto podría haber enfurecido a Putin, que exige resultados en los próximos pasos del general.

«Esperamos sus brillantes resultados y rezamos por usted, rezo por usted todos los días», dijo Margarita Simonyan, editora en jefe de Russia Today, una de las principales defensoras públicas de la guerra. Algo más directo se ha pronunciado Vladimir Solovyov, uno de los presentadores más famosos de Rusia, pidió hace unos días «al Héroe de Rusia, el General de Ejército Surovikin, que complete la destrucción total de la infraestructura energética del junta ucraniana nazi (como suele referirse al Gobierno de Zelenski)».

Además, un conocido bloguero, Vladlen Tatarsky, con más de medio millón de seguidores en Telegram, dijo a su audiencia no entender «¿para qué estamos derramando nuestra sangre? ¿Por qué Zelenski puede ir tranquilamente a Jersón?». «Simbólicamente, hubiera sido genial que un Geran (una especie de dron) hubiera aterrizado en su estúpida cabeza, pero no sucedió. ¿Por qué? O luchamos en una guerra total o… nada funcionará«, aseguró en el mensaje.

Además, el filosofo ultraconservador ruso Alexander Dugin, cuya hija Darya fue asesinada en las afueras de Moscú en agosto en lo que Rusia considera un asesinato del estado ucraniano, ha reconocido también que la estrategia de Putin y Surovikindebe ser la última cesión. «Se ha alcanzado el límite», dijo.

En algunos círculos rusos su nombramiento fue visto como una forma de Putin tener un chivo expiatorio para las críticas más directas. «Era obvio que el nombramiento de Surovikin y los elogios que recibió se debieron, al menos en parte, a la necesidad de crear una figura con un mandato para acciones ‘vergonzosas’ que Putin no quería tomar en su propio nombre«, explicó a esta agencia Alexander Baunov, exdiplomático ruso que ahora es miembro principal del grupo de expertos Carnegie Endowment for International Peace.

«Para algunos, esto será visto como una nueva ofensiva que demostrará que todas las retiradas fueron en realidad una maniobra táctica. Para otros, será visto como una forma de obligar a Ucrania a entablar conversaciones de paz utilizando la siguiente fórmula: la ciudad de Kherson a cambio de paz, electricidad, agua y calefacción en las ciudades ucranianas», explica Baunov.


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