Inicio Opinión Libros capitalismo de la vigilancia

Libros capitalismo de la vigilancia

15 minuto leer
Comentarios desactivados en Libros capitalismo de la vigilancia
0

 

El nuevo libro de Shoshana Zuboff, The Age of Surveillance Capitalism: The Fight for a Huma n Future at the New Frontier of Power («La era del capitalismo de la vigilancia: la lucha por un futuro humano en la nueva frontera del poder). Define interesantes efectos de la digitalización en las vidas y en la sociedad.

Asegura que el capitalismo de la vigilancia es «un sistema global que amenaza a la naturaleza humana» y que significa renunciar a la propia libertad.

“El capitalismo de la vigilancia diverge en muchos aspectos de la historia de la economía de mercado, pero en gran medida sigue su patrón tradicional. El capitalismo evoluciona al reclamar cosas que residen fuera del mercado para traerlas a su dinámica y transformarlas en comodities (productos y servicios que la gente necesita) que puedan comprarse y venderse.”

“El capitalismo industrial evolucionó incluyendo la naturaleza en esa dinámica de mercado para convertirla en una mercancía. Lo mismo ocurre con la idea de trabajo; las actividades de la gente en sus casas, en sus jardines, en sus campos, fueron reclamadas por la dinámica de mercado y reconvertidas en mano de obra asalariada que pudiera venderse y producirse.”

“Pero en el capitalismo de la vigilancia se produce un giro oscuro e inesperado: reclama experiencias humanas privadas -que residen en nuestros cuerpos, en nuestras casas, en nuestras ciudades, en nuestra vida diaria- para convertirlas en datos de comportamiento integradas al mercado.

La finalidad es combinar esos datos con la computación para hacer predicciones de comportamientos humanos futuros. Son productos de predicción. Y se venden a clientes comerciales en mercados que comercian con esos comportamientos humanos futuros.

Fuimos expuestos por primera vez a esta nueva lógica de mercado en el contexto de la publicidad personalizada.

Esa lógica fue inventada por Google durante la crisis de las «puntocom» [una inmensa burbuja especulativa entre 1998 y 2001, cuando las empresas de internet aumentaron rápidamente su valor en bolsa, que terminó en una caída estrepitosa].

Google vendió a sus anunciantes la predicción que salió de su «caja negra», combinada con acceso exclusivo a datos computacionales.

Pero pensamos: «¡Ah, Esto es simplemente publicidad! No es nada más que un producto de la tecnología digital para crear anuncios en línea». Eso apartó nuestra atención sobre lo que estaba ocurriendo realmente, que era el hecho de que Google había encontrado una fórmula para predecir comportamientos humanos.

Esos anunciantes ya no iban a colocar sus anuncios en medios en los que veían reflejados sus valores de marca. Habían dejado a un lado toda esa lógica por completo.

Al principio fue muy difícil para las empresas porque Google quería ofrecerles ese producto de predicciones sin decirles en qué consistía, y las empresas querían saber cómo funcionaba. Google les dijo que si ponían dinero, ganarían. Sucumbieron a ello y ganaron mucho dinero… y Google también.

Fuimos algo ingenuo por un número de razones. No discernimos esta lógica en su esencia porque era una lógica sin precedentes completamente nueva; no teníamos categorías ni hipótesis.

Ahora la entendemos como una producción en masa, una lógica económica en el contexto de la producción del Modelo T (el primer modelo de Ford que salió de la línea de producción).

Nadie diría que la producción de masas solo fue relevante para el Modelo T. Se extendió a través del siglo para reorganizar la fabricación de todo tipo de productos y servicios. Todo fue reordenado bajo la lógica de la producción de masas, desde hospitales hasta colegios y empresas.

Ahora estamos viendo lo mismo con el capitalismo de la vigilancia. Inventado en el contexto de la publicidad en línea personalizada, el capitalismo de la vigilancia se propagó rápidamente a Facebook, después se ha trasladado a otras empresas tecnológicas y, por fin a la economía «normal», integrándose en industrias lejanas a Silicon Valley, desde seguros hasta salud, finanzas o educación.

Y ahora, para cerrar el círculo completo, también lo vemos en el sector automovilístico. El CEO de Ford Motor dijo que extraerá datos a partir de las experiencias de unas 100 millones de personas que conducen sus vehículos, y los combinará con los que ya tiene la empresa. Es otro capitalista de la vigilancia.

Las atrocidades de Colón y sus conquistadores se destacan en la historia de la humanidad por sus enormes injusticias y violencia. No los equiparo con Google en ese sentido. Pero me gustaría subrayar la idea de cómo legitimizaron su poder.

Me interesan dos cosas. La primera: los españoles aparecieron con sus barcos y sus costumbres, apariencia y lenguaje. Eso es la esencia de algo sin precedentes porque quienes vieron esos barcos y a esos conquistadores nunca antes había visto algo parecido y no podían comprender lo que era. No pudieron anticipar la amenaza y el peligro de esa gente que llegó de repente a sus costas.

La violencia que sufrimos es una violencia abstracta y funciona de manera muy distinta. Sin embargo, sus mecanismos no tienen precedentes y no podemos reconocerlos.

La segunda es que los reyes españoles y el Papa buscaron legitimar esa conquista unilateral con un texto, el requerimiento que establecía que poseían ese lugar y esclavos. Los soldados lo leían en español. Nadie entendió una autoproclamación unilateral.

Es comparable a la idea de cómo, unilateralmente y secretamente, a través de herramientas que son formalmente diseñadas y de un lenguaje que no entendemos, los capitalistas de la vigilancia llaman a los usuarios «ignorantes» de esta operación y convierten las experiencias humanas privadas en datos de comportamiento.

Sabemos que plataformas que usamos a diario son ya canales de suministro de datos de comportamiento, pero no tenemos elección. Eso se antepone a la intolerabilidad e ilegitimidad de esta situación.

Comprendo por qué hemos actuado así, pero esto es intolerable. Es una elección ilegítima que los ciudadanos del siglo XXI no deberíamos tener que tomar.

El segundo gran error es pensar que podemos reducir el capitalismo de la vigilancia a malas prácticas de gestión o a una compañía en concreto, como Facebook o Google. Pero su lógica económica no se limita a una o dos empresas. Se extiende a los ámbitos económicos.

Tiene sentido que tratemos de regular Facebook. Y eso es importante. Pero tenemos que ser conscientes de que ese es solo el primer paso para regular el capitalismo de la vigilancia. Facebook es uno de los actores más pioneros y poderosos del capitalismo de la vigilancia, pero no es el único.

Es un triunfo del capitalismo de la vigilancia. Estábamos tan convencidos de que el mundo interconectado nos daría más libertad, y hemos negado hasta tal punto el empoderamiento de las instituciones públicas y comerciales, que no podíamos verlo.

Yo soy optimista al respecto. Nuestras sociedades se han enfrentado a otros retos y han logrado movilizar las instituciones para obligar al capitalismo a alinearse con el interés general de la democracia y de la soberanía individual. No existen soluciones perfectas. No hago apología de los excesos del capitalismo. Creo que deben activarse los organismos de las democracias a favor de un futuro digital distinto.

El primer paso es cambiar la opinión pública para que se conozca la seriedad del problema y para que la gente demande un cambio en las instituciones que permita crear toda una nueva generación de leyes.

Como sociedades, tenemos que preguntarnos lo siguiente: ¿queremos vivir en un mundo capitalista en el que quienes nos dominan acumulan riqueza vendiendo comportamientos humanos? Porque ese negocio, la venta de comportamientos futuros, implica consecuencias predecibles para la autonomía humana y para los principios democráticos.

No se trata de actuar como individuos, sino como sociedad.

 

*Shoshana Zuboff. La economista Shoshana Zuboff expone en su nuevo libro la lógica económica del capitalismo de la vigilancia, que tiene como eje principal la predicción de comportamientos humanos. BBC Mundo habló con ella.

Link de la Fuente

Cargue Artículos Más Relacionados
Cargue Más Por Mundo Político
  • No me grite

      En las últimas semanas aumentaron los casos de misofonía o fobia a los sonidos, un …
  • Virus y futuro

    “El virus acabó con el mundo de la vida. En el futuro vamos a vivir bajo la situación ‘cor…
  • La crisis perversa

    Carmen Reinhart Ha sido por años profesora de Economía y directora del Centro para la Econ…
Cargue Más En Opinión
Comentarios cerrados

Mira además

Mirolo participó de la reunión anual de la Federación Argentina de Municipios

Mirolo participó de la reunión anual de la Federación Argentina de Municipios   El in…