Inicio Opinión Malentendidos

Malentendidos

11 minuto leer
Comentarios desactivados en Malentendidos
0

Por: Luis Tonelli. Las crisis pueden ser producidas por cualquier cosa. Pero un elemento recurrente en las crisis argentinas, son los malentendidos con quienes, de haber entendido sus reales intenciones, podría haberse evitado sus estallidos.

En ese sentido, la Guerra de las Malvinas es una crisis por malentendidos de manual. La dictadura argentina nunca pensó que finalmente la Royal Navy zarpara de Portsmouth y en todo caso entendió que los Estados Unidos iban a estar de su lado (a partir de las declaraciones del general Vernon Walters llamando a Galtieri un “general majestuoso”, seguramente refiriéndose a su tamaño).

Obviamente, los “malentendidos”, especialmente cuando se fingen, son un instrumento para hacer política tanto como la ambigüedad que los produce. En este caso, estamos hablando del principal instrumento de gobierno de Alberto Fernández: la falta de claridad en todo anuncio, las medias verdades, las fake news oficiales, y directamente las mentiras en las que abunda diariamente. Todo lo cual al ser sistemático y repetido por el elenco gubernativo sin fisuras hace más a una estrategia política que a una característica personal del Primer Mandatario.

Es que con una coalición tan heterogénea, con protagonistas situándose en las antípodas ideológicas, la Presidencia de Fernández termina siendo un galimatías en donde cada uno encuentra algo de lo que quiere escuchar, pero que queda frustrado por todo lo otro que dice en contra de lo que quiere escuchar. Más que gobernar o des-gobernar, este es un A-Gobierno; un gobierno que realiza solo services mínimos para poder subsistir pero que no tiene rumbo. Un gobierno que sobrevive sin gobernar.

Pero claro, hay veces que hacer un mero service, puede implicar cirugía mayor sin anestesia, como decía el epistemólogo de Anillaco. En ese sentido, la crisis que puede funcionar como legitimación técnica, no política. “No teníamos opción”, tan útil en gobiernos impotentes.

Con el caso del FMI del Acuerdo con el FMI se dan las dos situaciones que mencionamos: por un lado, el Gobierno, luego de haber despotricado contra el organismo y hacer de ese enfrentamiento uno de los principales ejes de la campaña electoral, vuelve sobre sus pasos y comienza a decir que “no tendrá más remedio que cerrar un acuerdo con el Fondo”.

Pero por el otro lado, da la sensación de que piensa que el “FMI cambió”, que “Cristalina, su mandamás, apoya a la Argentina”, que “Guzmán es un amigo de ellos, porque vive en Manhattan”, que el “Papa Francisco apoya” y que “Biden es amigo del Papa y no le conviene que caiga la Argentina”. Afirmaciones que pueden o no tener su parte de verdad, pero que ciertamente pueden llevar al malentendido que cerrar un acuerdo es fácil, y está a la vuelta de la esquina.

Quizás haya habido una negociación secreta, que por vergonzante para el Gobierno Nacional y Popular, no ha salido a la luz. En todo caso sería una proeza haber mantenido el secreto con semejante fragmentación gubernativa. Pero todo indica, más bien, que no hay nada. Que el gobierno confunde el Programa de Reformas para la década que viene del FMI con las Indicaciones Presupuestarias Plurianuales que armó Guzmán, y que todo está mas verde que camiseta de Ferro Carril Oeste.

Quizás el Gobierno ha malentendido los comunicados del FMI donde se afirma que el organismo “sigue trabajando intensamente con el gobierno argentino en buscar una solución sustentable a los problemas del país”. En nuestro impreciso castellano, el gerundio tiene el valor de un compromiso a ser cumplido. El famoso “estoy llegando” cuando ni siquiera uno salió de casa.

En política es habitual la orden a un subordinado de “anda llevándolo”, cuando le lleva una demanda de alguien a su jefe. Una vez, un joven aprendiz de político osó preguntarle a su Jefe “a donde quería que lo llevase” al demandante en cuestión, a lo que su superior, un avezado político provinciano le dijo con medio sonrisa “A ningún lado Carlitos! A ningún lado y en todo caso, a  ninguna parte”.

En cambio en el idioma ingles usado políticamente, nuestro gerundio tan útil para nosotros simbólicamente, no significa nada salvo la literalidad que hay conversaciones entre las dos partes. Pero que todavía no hay nada que sea un acuerdo, un pre acuerdo, o los comienzos de una discusión siquiera sobre los puntos de un acuerdo.

Pero las realidades del sistema, ajustan la semántica de los actores. Como sucedió con Malvinas, el “seguimos ganando” se convirtió dolorosamente en la firma de la rendición de Luciano Benjamín Menéndez. Y aquí, la reservas escasas que tiene el BCRA fuerzan a un acuerdo, no teniendo el gobierno la soja de la que disfrutó Kirchner. Su Presidente, Miguel Pesce, le ha entregado la llave del coche al Ministro de economía diciéndole “Tenía que traerlo como fuera hasta las elecciones y llegué con el motor recalentado, sin nafta, y con las gomas pinchadas, ahora es tu trabajo llevarlo del mecánico para que le cambien el motor”.

Pero el taller mecánico (el FMI) puede costar mucho más caro, en términos de ajustes salvajes, que lo que el gobierno piensa y la letra chica del acuerdo estar mucho más allá que este fin de año que ya lo tenemos encima. O sea, nada que puede calmar el tumulto del mercado en medio de la incertidumbre autogenerada.

Todo gobierno prefiere “una crisis grave, potencialmente terminal” a una “crisis terminal”. Siempre, claro, que no esté cometiendo un malentendido y piense que la cosa viene fácil. Crucemos los dedos.

Link de la Fuente

Cargue Artículos Más Relacionados
Cargue Más Por Mundo Político
  • PINTURA IMPERIAL | 7 miradas

      Nueva York, Hong- Kong son el centro actual de la pintura. Londres lo fue hace añares cu…
  • EL CONCEPTO MACRI. | 7 miradas

      Karina Mariani* Un fin de año pletórico de pifies, traiciones y vampírico internismo pot…
  • LA TRAMPA DE LA CORRUPCIÓN

      El candidato en las presidenciales de 2022 en Brasil, Sergio Moro, conversó en estos día…
Cargue Más En Opinión
Comentarios cerrados

Mira además

MANUAL PARA REBATIR BOLUDECES DE DERECHA | PAIS DE BOLUDOS | PDB

Vuelve el formato original de País de Boludos después de la partida nuestro editor, y deci…