Inicio Opinión Pfizer: El vidrio empañado

Pfizer: El vidrio empañado

12 minuto leer
Comentarios desactivados en Pfizer: El vidrio empañado
0

Un vidrio empañado cubre la trama que enlaza los laboratorios entre si -nacionales y europeos, con el Gobierno por el control de los precios y sus funcionarios ad-hoc que suelen cotizar su indulgencia, en particular en tiempo de elecciones.

Por estas y otras razones es una industria controvertida, huidiza, con intermediarios potentes y reservados que facilitan  – por así decirlo- las gestiones en curso. Con responsabilidad puede decirse que los laboratorios tienen una relación histórica de bolsillo abierto cuando hace falta.

Es natural que los más baqueanos para estas artimañas sean los nacionales; más hábiles los europeos. Estados Unidos prescinde de   estas prebendas. Hay una severa prohibición y control de Washington.

La palabra pandemia está teñida de muerte. Por lo tanto la falta de vacunas se extiende en la sociedad como una mancha venenosa. Como aclaró la ministra de Salud Carla Vizzoti “se evitaron  5500 muertes entre la semana 16 a la 20”. Cabe deducir cuántas víctimas  no serían tales si se hubieran aplicado las requeridas. A su vez el Jefe de Gabinete Santiago Cafiero dijo que al no comprar vacunas se ahorraban dólares. ¿Cuánto vale en dólares la muerte de un ser humano? Estas preguntas –y otras- se formula la opinión pública.

Quieras que no el escenario donde se despliega esta tragedia lo tiñe la política y las elecciones inminentes.  El tema álgido de la peste y las vacunas nació con expectativas de pronta solución pronunciadas por el Presidente. No solo no fue así sino que los millones de vacunas prometidas brillaron por su ausencia.  Sobraron versiones.

Opositores y oficialistas se pialan sobre el contrato con Pfizer para la provisión de vacunas. El hecho de que Patricia Bullrich mencionase  un “retorno” produjo un temblor. El Presidente llevó el tema a la Justicia. Desde ya hubo ineptitud argentina en la compra de vacunas. Y se ventearán otras sombras que se menean.

Pfizer hizo en la Argentina un gran  ensayo de vacunación a 5762 personas en el Hospital Militar de Buenos Aires. Estuvieron a cargo de la Fundación Infant del el infectólogo Fernando Polak. El país tendría cierta prioridad en la provisión de vacunas por ese servicio.  Pfizer se comprometió a enviar más de 13 millones de dosis a partir de diciembre pasado. La primer espinita fue cuando a la ley de inmunidad de los laboratorios se le incluyó en la Cámara de Diputados la palabra “negligencia”, propuesta por la diputada Cecilia Moreau. Pfizer no aceptó ese término  y el Gobierno no hizo nada por modificar la ley.

En el entre tanto Brasil adquirió 100 millones de dosis de la vacuna Pfizer,  México, 50 millones por ahora.

Pfizer firmó un contrato de venta a la Unión Europea por 1800 millones de dosis. La resistencia de la Argentina no le quita el sueño. Si le incomoda y mucho el escándalo producido por el famoso “retorno” las acciones judiciales que esgrimen el Presidente y el ex Ministro de Salud contra Patricia Bullrich, los zarandeos en el Parlamento.

La Argentina no está de buenas en vacunación. Pudo contratar 25 millones de dosis de vacunas del Fondo Covax, de la Organización Mundial de la Salud. Compró 2.275.000 dosis, un diez por ciento de lo que le correspondía. “Optar por el piso mínimo fue una decisión inteligente” dictaminó Mauricio Monsalvo, subsecretario del Ministerio de Salud en la Cámara de Diputados.

El Gobierno optó por las vacunas del laboratorio anglo-sueco AstraZeneca y a la rusa Sputnik V. Dejó otras vacunas de lado. Nada menos que a Pfizer. Una comodidad para la competencia.

Hay escasez mundial de vacunas. Solo la sexta parte de la demanda. La Argentina vacunó con las dos dosis solo al 5 por ciento de su población y con una dosis al 18 por ciento.

Otro fenómeno que provoca la pandemia: el flujo de expertos. Desde los que son realmente y los que se han sumido por decisión propia. Es el caso del doctor Conrado Estol, un neurólogo prestigioso que devino infectólogo por decisión propia.

Hay periodistas serios que investigan el tema por sus consecuencias políticas y económicas y otros, de menor cuantía, que pontifican vacua y alegremente. Sin mencionar al  género particular de animadores-expertos que aterran desde las pantallas fatigadas de la televisión. Provocar ansiedad suma mayor audiencia a bajo costo.

La pelea política y comercial es intensa. Quienes viven intensamente este micro mundo señala que la Vicepresidenta respalda a Sputnik. No es la única versión. Marcelo Figueiras del laboratorio Richmond menciona como su protectora a la señora González de Kircher.  Otro jugador influyente es Hugo Sigman.

Máximo Kirchner, Eduardo “Wado” de Pedro y  Sergio Massa se le arriman. Massa a través de Mauricio Filiberti contribuye al fideicomiso armado por Jorge Brito (h) para  la planta en a que se enfrascará la vacuna.

El Presidente debe reemplazar al extinto superintendente de Salud, Eugenio Zanarini. Desde el Instituto Patria promueven la vuelta  de Liliana Krenfeld. La CGT aspira que sea Davis Aruachan, actual gerente, hombre del “Centauro” Andrés Rodríguez.

“El Presidente y el exministro de Salud han invertido la carga de la prueba. Deberían analizar y hacerle juicio a quienes no firmaron un contrato que le significó a la Argentina no tener 14 millones de vacunas. El que tiene que explicar por qué no compró las vacunas es el Gobierno nacional”. Desafía la jefa Bullrich.

Este asunto seguirá influyendo en la suerte del Gobierno argentino. Tal vez en el futuro próximo se develen otras intrigas pendientes. Los acuerdos reservados con la Supnik. Las concesiones comerciales con los principales países donantes. Habrá que considerar los muertos que podrían haberse evitado de haber actuado con mayor prontitud y eficacia. y –last but not least- los montos que algunos empresarios invirtieron en la campaña de Alberto Fernández. Anda dando vuelta la mención de cien millones de dolares de aportes a esa campaña electoral por parte de un laboratorio influyente. Es hora de cortar de cuajo esta costumbre dineraria que se ha hecho clásica. Estos –y otros- secretos levan la desconfianza pública. Y explican en parte el veto ambiguo y tortuoso a la poderosa Pfizer y a los millones de vacunas que ofreciera.

Todo esto ocurre entre el jaleo de unas elecciones inminentes, el dolor por los millares de víctimas de la peste y el horizonte oscurecido en era post-Covid. Todo un tema.

Link de la Fuente

Cargue Artículos Más Relacionados
Cargue Más Por Mundo Político
  • Erotismo y otras cuestiones

    Autoridades del Museo Met se negaron a dejar de exhibir “Teresa soñando” (1938) de Balthus…
  • Biden vs empresas

    Por: James Poliitiy Kiran Stacey. Los grupos empresariales se oponen a la amplia orden eje…
  • India: Negocios & Covid.

      Por: Benjamín Parkin. Los hospitales de la India están desbordados por pacientes en…
Cargue Más En Opinión
Comentarios cerrados

Mira además

SEGUNDA OLA Y COLAPSO | VACUNACIÓN ZOMBI | EL NOTICIOSO 23-04-21

Hoy en PDB EL NOTICIOSO: PAMI denunció vacunatorios fantasma del gobierno porteño. Además:…