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¿Psicópata yp?

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La convivencia entre vastos sectores de clase media y el psicoanálisis ha llevado a entreverar el idioma castellano (más  bien el porteño) con palabrejas cercanas al diván –o lo que fuere- donde los pacientes amansan sus zozobras. Así “neura”, “depre”, y tantas otras se suman para definir estados de ánimo, mas algunas verbalizaciones curiosas: “No me psicopatees” por ejemplo.

“Según Marion Trent en The Sociopathic Style, “el psicópata es capaz de reconocer de qué cuerda debe tirar o qué botón es el que debe pulsar para engañar a otras personas, manipularlas y hacerles creer lo que sea necesario para obtener un beneficio personal sin preocuparse del impacto que esto pueda tener en los demás o en sus sentimientos.”

No deja de ser curiosa que esa expresión sea empleada para calificar la personalidad de la Señora Vicepresidente por dos notorios escritores: Juan José Sebreli y Marcos Aguinis.

Según Sebreli, » se trata de una psicópata que cree profundamente sus propios delirios, y está dispuesta a llevarlos a la práctica”. Su compañero de fórmula es “un cínico que no cree en nada… ¿Qué puede surgir de eso? No lo podemos saber, pero no es nada bueno”.

 “Todo lo tiene Cristina, ella es el mito, y al mito no le importa nada de la realidad. Y Alberto oscila entre ambas cosas: entre el mito, que no lo tiene porque no es un personaje mítico, no es un personaje que tenga carisma. Ella está haciendo política a su manera…es la Cristina de siempre, la Cristina autoritaria o no democrática”.

Consultado sobre cómo imagina un gobierno del Frente de Todos, Sebreli auguró “un caos total al segundo día porque cada uno de los peronismos que hay va a defender su quintita en contra de los otros”.

Por su parte Carlos Fara, alma mater de 7miradas viene de decir “Alberto no está en los planes de Cristina para 2023. De los otros dos que ella tiene en la cabeza, Axel Kicillof y Máximo Kirchner, me parece que la de Kicillof está complicada porque no ha demostrado en este primer año astucia para construirse el consenso suficiente y tiene muchos déficit de gestión. Y va a quedar sólo en la gatera Máximo, por lo visto casi la única garantía de Cristina de que tengan alguna solución sus problemas judiciales…Alberto no tiene el poder y probablemente nunca lo tenga de acá a diciembre del 2023, salvo que la Argentina entre en una situación de crecimiento económico y se olviden las cuestiones políticas. El peronismo se reconoce en liderazgos y el liderazgo mayor es de Cristina. En este caso no están juntos la lapicera y el poder real”.

Sarah Romero, experta en ciencia y tecnología opina “los rasgos más comunes que se encuentran en las personalidades con un alto nivel de puntaje en la escala psicopática: Un psicópata no puede sentir lo que sienten los demás…El comportamiento impulsivo y la irresponsabilidad forman parte de su estilo de vida. Un psicópata nunca admitiría sus errores y son capaces de volverse iracundos con cualquiera que les acuse de algo…El narcisismo es una cualidad con mucho peso. Los psicópatas generalmente se ven a sí mismos como más inteligentes, más poderosos y más valiosos que cualquier otra persona…La mentira es su arma del día a día. Los psicópatas tienden a mentir continuamente. Sus vidas conforman una interminable tela de araña de mentiras. En ningún caso son tímidos ni temerosos de hacer o decir lo que quieran, lo que puede ser malinterpretado como una alta autoestima. Sus miradas siempre son inquisitivas. Los psicópatas no se sienten culpables por el sufrimiento y el dolor que infligen a otros, o por cualquiera de sus acciones en general. La desazón o la pesadumbre no están en su vocabulario. Los psicópatas tienen una necesidad obsesiva por ejercer poder y control sobre otros. ..Son unos obsesos del control. Todo debe hacerse de la manera en la que deseen o han expuesto.”

Marcos Aguinis es médico neurocirujano, psicoanalista y escritor. En 1963 apareció su primer libro. Ha publicado quince novelas, diecisiete libros de ensayos, cuatro libros de cuentos y dos biografías.

Sería un error de mi parte no aprovechar los conocimientos que me dio el estudio de diversas disciplinas: la medicina, la música y desde luego el psicoanálisis. Debo hacerlo. Es mi deber utilizar mi conocimiento. Los conocimientos no siempre son infalibles, van cambiando también como cambia la ciencia. Es muy fácil atribuir la psicopatía a los Kirchner. La psicopatía es una patología psicológica que consiste en un egoísmo y un narcisismo muy importantes. Ese narcisismo lleva a que uno no sienta culpa ni pena. El narcisista por lo general es una persona muy enamorada de sí misma, que tiene ambición de poder. Ese deseo lleva a que haga cosas que no son absolutamente correctas. Lo hace a pesar de todo, porque desea tener más poder. Aquí nos encontramos con la relación dialéctica entre el poder y la riqueza. El psicópata, por lo general, tiene ambas cosas, pero una sobre la otra. Mientras más poder tiene, no solo quiere tener más, sino que necesita tener riqueza para conseguir más poder. Y cuando tiene más poder, necesita más riqueza. La mayor cantidad de riqueza le sirve para tener el poder. Uno suele preguntarse por qué si ya tienen tanta riqueza necesitan más. Es porque quiere tener más poder. Es algo que no tiene fin ni límites. Lo mismo sucede con el poder. A veces cabe preguntarse por qué quieren más, si ya son prácticamente emperadores. Es para tener más riqueza que les permita tener más poder. Los Kirchner, Néstor, y Cristina en mayor medida, tienen esa psicopatía de querer tener mucho poder y mucha riqueza sin límites.

Eso los lleva a que no les importe mucho presionar u olvidarse de sus adherentes. No nos olvidemos lo que le dijo Cristina a Oscar Parrilli. Lo insultó de una manera gravísima y sin embargo consiguió con esos insultos generar miedo. Es una técnica. Así eligió un presidente que no actúa con la suficiente fuerza porque le tiene miedo, pese a que está en condiciones de hacerlo. Al psicópata se le tiene miedo porque no se detiene ante ningún límite, porque su ambición de poder y de riqueza no tiene frontera. 

Como no tiene noción de su propia culpa, el psicópata la deriva hacia otro. Son especialistas en derivar la culpa todo el tiempo. Los tiranos psicópatas se especializaron en echar la culpa al otro. El caso más extremo, casi grotesco, es el de Adolf Hitler. Eligió a una comunidad étnica para echarle toda la culpa. Ese es un caso especial, particularmente loco. Pero es un rasgo que aparece siempre. El psicópata jamás se arrepiente de nada; no tiene autocrítica. Es un problema muy serio cuando el psicópata se convierte en una persona fuerte que decide el destino de un país o de una comunidad.

“vamos por todo” Es una expresión lamentable. Un horror para un país, una expresión antidemocrática. Es la ambición de un tirano. ¿Qué es ir por todo? Es apoderarse de toda la fuerza, la riqueza, la inteligencia de un país. Es un insulto al país, un agravio a la democracia. Puede significar vamos por todas las instituciones, por todo el Parlamento, por todas las posibilidades de hacer cosas que no nos gustan. Por eso el psicópata usa esta expresión. Es una expresión sincera. No todos los ciudadanos argentinos toman conciencia del valor horrible de esa expresión. Es algo que no expresaría alguien democrático. La ciudadanía lamentablemente no comprende su gravedad, porque también le tiene temor. Cabría preguntarse si el Presidente puede rebelarse contra la ex presidenta. Claro que puede, y es relativo pensar que puede terminar en una gran tragedia. Si el Presidente se rebela, ¿qué puede hacer ella? ¿Cambiarle los ministros? ¿Apoderarse de los gobernadores? ¿Apoderarse de todos los peronistas del país? Hay muchos peronistas que siguen siendo democráticos. Hay muchos gobernadores que quisieron la democracia y no la tiranía. Pero el Presidente es un individuo muy bien elegido por ella. Sabe que es una persona sometible, dirigible, dominable. Discúlpame la deformación del lenguaje. En Argentina estamos acostumbrados a deformar el lenguaje con la historia del lenguaje inclusivo.

— En el caso de Cristina, el odio que tiene a la Justicia y la desesperación por cambiarla y someterla es porque en el fondo muy profundo de su alma sabe que le espera la cárcel. Es un fueguito muy pequeño, que está en algún lugar, que no logra advertir, asumir, convertirlo en una suficiente luz que le permita corregir los errores, las graves ofensas que realizó contra la democracia en Argentina, contra el pueblo argentino, de quien se siente representante, aunque no de una manera total. Lo que le interesa es ella misma. Es una egolatría, un narcisismo extremo que no le permite asumir nada que signifique algo que le agrade.”

Comenta Carlos Pagni: “…una gigantesca incógnita sobre la vida nacional. Martín Guzmán frente a Cristina Kirchner. Entre los dos, la cuestión más espinosa: el aumento de tarifas. El ministro propone un 40%. La vicepresidenta le contesta: «Si vos estás ahí sentado, es porque yo gano elecciones. Y con ese ajuste las perdemos. No podemos tolerar más que un dígito. De una sola vez. En marzo». El límite quedó en 9%. Es una condición que desbarata toda la estrategia de Guzmán. El acuerdo con el FMI está en peligro. La vicepresidenta tiene razones para ser hipersensible a las correcciones en los precios de los servicios públicos.”

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