Inicio Nacionales Se pierde hipótesis de evasión impositiva en juicio Vialidad, tras cuarto testigo de la AFIP

Se pierde hipótesis de evasión impositiva en juicio Vialidad, tras cuarto testigo de la AFIP

10 minuto leer
Comentarios desactivados en Se pierde hipótesis de evasión impositiva en juicio Vialidad, tras cuarto testigo de la AFIP
1

Se pierde hipótesis de evasión impositiva en juicio “Vialidad”, tras cuarto testigo de la AFIP

Objetivo de la acusación es vincular facturación apócrifa de Báez en Gotti con delito precedente. Exfuncionarios del fisco admitieron que lo que investigaron fue desvirtuado tras peritaje y que se terminó saldando “por vía administrativa”.

 

El juicio por el supuesto direccionamiento de la obra pública en Santa Cruz se centró por cuarta audiencia consecutiva en el accionar de la AFIP sobre la facturación apócrifa por parte de empresas constructoras. El objetivo de la acusación -infructuoso hasta el momento- fue vincular hechos de evasión impositiva con un plan general para beneficiar a las contratistas. Un funcionario que dependía de Jaime Mecicovsky reconoció el fuerte impulso de la obra pública durante el kirchnerismo: “Se transformó Santa Cruz”, declaró.

Este martes declaró bajo juramento en forma remota desde Neuquén, Raúl Gustavo Uría. Empleado de la AFIP desde hace treinta años, se desempeñó como jefe de la División de Investigaciones de la Dirección Regional Comodoro Rivadavia del organismo recaudador. Se trata del funcionario que dirigió las tareas de fiscalización sobre la empresa Gotti SA, firma que según la Oficina Anticorrupción y la fiscalía, habría sido parte de los supuestos manejos de evasión realizados por el Grupo Austral, de Lázaro Báez. Lo que buscó demostrar la acusación es que los agentes de la AFIP que encararon estas investigaciones bajo la órbita de Mecicovsky fueron “perseguidos” por las máximas autoridades para proteger a las firmas. Sin embargo, ninguno de los tres hombres del organismo recaudador que ya declararon en este juicio -y que reconocieron una amistad entre sí- aportaron elementos contundentes que acrediten dicha persecución, o que hayan sido desplazados de sus cargos para impedir sus labores. “¿Le consta algún tipo de presión para desplazar a los funcionarios que hicieron las fiscalizaciones a Gotti? ¿Le consta alguna situación objetiva sobre esto?”, preguntó el Tribunal. “No. No estaba en Comodoro ya en ese momento. Solo por trascendidos y comentarios de compañeros”, respondió el Uría. Al mismo tiempo mencionó un clima de “tensión” e “incertidumbre” a partir del avance de esas investigaciones, porque “habíamos tocado una fibra muy cercana al poder, a Lázaro Báez”, según dijo que le transmitió Mecicovsky, que a su vez se lo había transmitido Castagnola.

Al igual que sus otros dos colegas Horacio Castagnola y Norman Williams, Uría relató que el uso de facturación falsa es muy generalizado y fue detectado en varios contribuyentes. Sin embargo, también apuntó que en el caso de Gotti había alcanzado un volumen especialmente alto. “Con la factura apócrifa el efecto de bolsillo es inmediato”, dijo el contador al explicar porqué es habitual dicha maniobra.

“¿Conoce a Lázaro Báez?”, preguntó el fiscal adjunto Sergio Mola. “Si. Por los medios periodísticos y por mi trabajo. No personalmente”, dijo Uría. “Un desafío muy importante es conocer el sector. Esa información es extremadamente necesaria” para las tareas de fiscalización, explicó.

Según describió el testigo, “en la calle” se decía que Báez había comprado Gotti, pero dijo que eso él no pudo probarlo. “En el sector de la obra pública se constataba un avance del contribuyente (Báez) adquiriendo empresas con trayectoria, que ya estaban instaladas en el rubro. Uno de esos comentarios que estaba instalado en la calle era que Gotti había sido comprada por el Grupo Báez. Lo que nosotros veíamos era que había una vinculación entre ambas empresas. Conformaban UTE y facturaban entre ellas. La que ganaba la licitación era Gotti y después la que ejecutaba era Austral”, describió Uría.

Pero, al mismo tiempo, dijo: “No teníamos una prueba contundente de que Gotti era de Austral (…) Creo recordar que había un poder general de administración de Lázaro Báez (sobre Gotti), pero yo personalmente no lo pude constatar”.

Por otra parte, al igual que los otros dos testigos que lo antecedieron, Uría ratificó que la situación por las facturas apócrifas se saldó por vía administrativa a través de moratorias. Incluso, reconoció que la pericia final contradijo la investigación preliminar que él había encabezado, lo que le generó “un sin sabor” o un sentimiento de “batalla perdida”.

Una de las definiciones del contador que fue celebrada por las defensas se manifestó ante una de las preguntas del Ministerio Público: ¿Cuándo toma conocimiento de que existía Lázaro Báez? “En 2004. Por la explosión de la actividad de la obra pública. Uno veía las obras que se hacían, era algo visible, la explosión de las obras; los barrios que se estaban haciendo, las rutas, los planes de vivienda, los accesos. Río Gallegos se transformó. Era muy significativo. Las obras se veían”, expresó el contador. Y agregó que “la transformación de El Calafate también fue significativa (…) la embellecieron. El aeropuerto, las rutas. Se transformó. Era visible el cambio”, reiteró.

Link de la Fuente

Cargue Artículos Más Relacionados
Cargue Más Por Administrador
Cargue Más En Nacionales
Comentarios cerrados

Mira además

Colectiveros disidentes de la UTA cortaron el tránsito en Panamericana, Gral. Paz y Puente Pueyrredón

En un primer momento, cuando los choferes se encontraban sobre la avenida Rivadavia, tomó …