Inicio Internacionales Trump pide el regreso de Rusia al G-7 y profundiza la grieta con sus aliados

Trump pide el regreso de Rusia al G-7 y profundiza la grieta con sus aliados

14 minuto leer
Comentarios desactivados en Trump pide el regreso de Rusia al G-7 y profundiza la grieta con sus aliados
0













Trump se dirige solo a la foto de familia con sus aliados europeos en La Malbaie, en Canadá Fuente: Reuters



WASHINGTON.- Hubo foto de familia, pero -como en muchas familias- las sonrisas y las charlas distendidas maquillaron una de las peores fracturas en el orden global desde el final de la Guerra Fría. Lejos de los consensos, la Cumbre del G-7 en La Malbaie, Canadá, se encamina a quedar en la historia como un punto de quiebre por el duro enfrentamiento de Donald Trump con los aliados históricos europeos de Estados Unidos, plasmado en las discusiones sobre la integridad del grupo.





El presidente francés, Emmanuel Macron, y el premier canadiense, Justin Trudeau, ventilaron la idea de que el G-7 sea un “G-6+1”, con Washington aislado, a lo que Trump respondió ayer con la idea de reactivar el G-8 y reincorporar a Rusia, expulsada hace cuatro años por la decisión del Kremlin de anexar Crimea.

El verano boreal fue incapaz de contener la frialdad de la cumbre. Trump -que partirá de La Malbaie antes de que finalice- castigó por Twitter a Canadá y a la Unión Europea (UE), sus socios más cercanos en el círculo de las naciones más poderosas.



Al salir de la Casa Blanca, soltó la bomba. “Rusia debería estar en esta reunión. ¿Por qué tenemos una reunión sin que Rusia esté en la reunión?”, disparó Trump. “Rusia debería estar en la reunión -insistió el presidente-. Debería ser parte de eso. Sea que les guste o no, y puede que no sea políticamente correcto, pero tenemos un mundo por delante, y en el G-7, que solía ser el G-8, expulsaron a Rusia. Deberían dejar que Rusia vuelva, porque deberíamos tener a Rusia en la mesa de negociaciones”.





Rusia fue apartada del grupo luego de que Vladimir Putin decidió anexar Crimea tras invadir Ucrania. En ese momento, el G-8 se convirtió en el G-7. Trump, al pedir la reincoporación de Moscú, no solo fue en contra de Europa, sino también del arco político de Washington, que ve a Putin como un enemigo, y al que acusan de haber intentado interferir en la campaña presidencial que coronó, justamente, a Trump.

Como suele ocurrir con algunas de las impulsivas declaraciones del mandatario, sus funcionarios y su cuerpo diplomático parecían ignotos a cualquier intención de abogar por la reincorporación de Moscú al club de las naciones más desarrolladas. La idea también despertó una enérgica reacción en contra en Washington. Trump también insistió en su confrontación comercial.



“Todos estos países han tomado ventaja de Estados Unidos en comercio”, volvió a quejarse.



El desplante de Trump al grupo marcó un quiebre notable respecto de hace apenas un puñado de meses, cuando Washington y Europa parecían acomodarse a las nuevas realidades políticas a uno y otro lado del Atlántico, decididos a limar diferencias y reforzar su alianza.

Trump no había desatado aún su guerra comercial, y mantenía a Estados Unidos dentro del acuerdo nuclear de Irán. Y junto a sus socios habían decidido expulsar diplomáticos rusos en respuesta al ataque al exespía de Moscú, Sergei Skripal, en Gran Bretaña.



Ayer, el mundo parecía otro. Y hoy todo puede terminar con un comunicado firmado por solo seis de los siete miembros del grupo. Trump ni siquiera se quedará hasta el final de la Cumbre: será el primero en dejar Canadá, hoy, rumbo a Singapur, para su encuentro con el líder norcoreano, Kim Jong-un.

“Es evidente que el presidente estadounidense y el resto del grupo sigue en desacuerdo en materia de comercio, cambio climático y el caso Irán”, reconoció Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, en un discurso.

“El orden mundial, basado en reglas comunes, se ve desafiado no por los sospechosos habituales sino, de manera sorprendente, por su principal arquitecto y garante: Estados Unidos”, advirtió Tusk, uno de los invitados a la reunión del G-7.

Uno a uno, los europeos rechazaron sin medias tintas la propuesta de Trump de reincorporar a Rusia. Pero, a tono con la nueva realidad y los desafíos que enfrenta el Viejo Continente, hubo una excepción: Guiseppe Conte, flamante premier de Italia, y cara visible del nuevo gobierno populista de la península.

“Estoy de acuerdo con el presidente @realDonaldTrump: Rusia debería regresar al G-8. Está en el interés de todos”, tuiteó Conte. Luego, se retractó.

“La posición europea no es por un retorno de Rusia”, dice un comunicado emitido tras una reunión entre Macron; la canciller alemana, Angela Merkel; la primer ministra británica, Theresa May, y Conte.

“Estamos de acuerdo en que un regreso de Rusia no es posible a no ser que se hagan progresos sustanciales en relación al problema de Ucrania. Es la posición común”, dijo Merkel, la líder que más veces ha participado de las cumbres del grupo.

En una entrevista con Sky News, May indicó que era importante mantener un vínculo con Rusia -es, por caso, un aliado de Occidente en la lucha contra el terrorismo, y un miembro con poder de veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas-, pero recordó el motivo por el cual fue expulsada.

“Recordemos por qué el G-8 se convirtió en el G-7. Y antes de que las discusiones puedan comenzar sobre esto, deberíamos asegurarnos de que Rusia está modificando sus caminos y tomando una ruta diferente”, indicó May.

Macron, el mandatario europeo que mejor vínculo ha cultivado a su par norteamericano, intentó un acercamiento con Trump. Un día antes había amenazado con convertir al grupo en el G-6, aislando a Washington. Ayer, publicó un video en Twitter en el que se ve a ambos dialogando sentados en un sofá, en un ambiente más descontracturado que el de un encuentro bilateral formal.

“Perseguir la conversación. Participar, mantener vivo el diálogo, ahora y siempre. Compartir, llegar, siempre, para promover los intereses de los franceses, y todos aquellos que creen en un mundo que podemos construir juntos”, escribió Macron.

Ya lo intentó antes, sin grandes resultados.


¿Un grupo de 8, de 7 o de 6?

El presidente estadounidense Donald Trump causó sorpresa ayer cuando sugirió que se debería permitir a Rusia volver a unirse a este grupo de naciones industrializadas, G-7, que fue G-8 hasta que Moscú fue expulsada en 2014 tras la anexión de Crimea. Lo cierto es que algunos aliados europeos ni siquiera están seguros de si Trump es una buena opción para el grupo. Además, según su PBI, Rusia figura en el puesto 12° o 13°.

Sobre la posibilidad de volver a formar un G-8, la respuesta más clara vino desde Alemania. La canciller Angela Merkel afirmó que el grupo se define por el respeto de sus miembros del derecho internacional, y la anexión de Crimea en Rusia en 2014 fue una “violación flagrante” de eso.

El debate ahora es si las siete naciones pueden concluir su reunión con una declaración conjunta. El ministro de Finanzas de Francia calificó al grupo como “un G-6 más uno” en referencia al aislamiento de Trump. Y el presidente francés, Emmanuel Macron, esta semana amenazó con eliminar por completo a Estados Unidos del acuerdo final del grupo.














temas en esta nota


¿Te gustó esta nota?





Link de la Fuente

Cargue Artículos Más Relacionados
Cargue Más Por Administrador
Comentarios cerrados

Mira además

El Senado avanza con el nombramiento de 10 conjueces de la Corte Suprema de Justicia – NCN

La comisión de Acuerdos del Senado, presidida por Rodolfo Urtubey (Justicialista-Salta) di…